“Es verdad que aún estamos bajo el bloqueo imperialista; es verdad que los imperialistas tratan de estrechar ese bloqueo, y que no sabemos cuán largo tiempo tendremos que resistir esa situación. ¡Y la resistiremos! ¡porque nuestra bandera revolucionaria no se plegará jamás! ¡porque la frente alta de esta nación no se doblegará jamás! Porque afrontaremos los riesgos que sean necesarios cuanto tiempo sea necesario; afrontaremos los sacrificios que sean necesarios, cuanto tiempo sea necesario. Porque nosotros asumimos las responsabilidades plenas de nuestra conducta, de nuestra historia, de nuestra Revolución”.

"Pero el dinamismo que despliega un pueblo revolucionario es increíble.  Y nosotros podemos enfrentarnos con esa situación.  ¿Se habría podido enfrentar otro régimen con esta situación?  ¿Se habría podido enfrentar un régimen burgués y capitalista, se habría podido enfrentar a esta situación?"

“(…) la voluntad del revolucionario es lo que lo caracteriza, porque no es revolucionario el que se proclama a sí mismo como revolucionario, o quien comprende teóricamente un problema y solamente de una manera teórica, sino quien es capaz de llevarlo a cabo de una manera práctica, de una manera real”.

“Para el revolucionario el "no puedo" no existe, para el revolucionario no hay obstáculo imposible de vencer, para el revolucionario no hay tarea social imposible; y múltiples ejemplos nos enseñan este hecho, esta verdad, en múltiples aspectos”.

“Los revolucionarios debemos tener una conciencia muy clara de nuestros caminos, y una confianza muy sólida en la victoria”.

“El revolucionario debe saber domar su impaciencia y no permitir que la impaciencia lo domine a él. En muchos aspectos del trabajo creador de la Revolución, nunca sacrifiquemos la impaciencia, pero nunca sacrifiquemos la meta, y si es preciso, sacrifiquemos primero la impaciencia que la meta”.

"Para el revolucionario no hay derrota; para el hombre que se ha liberado y el pueblo que se ha liberado, no hay derrota posible. Pueden los hombres morir en el combate, puede una parte del pueblo morir en el combate, mas los pueblos que están dispuestos a morir por lo suyo nunca conocerán la derrota. Y nosotros estamos dispuestos a eso, hemos aprendido eso. ¡Y eso lo aprenderán otros pueblos! y el miedo será cada vez mayor de los imperialistas, y la desesperación será cada vez mayor de los imperialistas, y no porque Cuba conspire, porque Cuba lo que da es el ejemplo, el ejemplo de no tenerle miedo a los imperialistas".

"La ola revolucionaria que sacude al mundo, la conciencia revolucionaria de los pueblos que en todos los continentes aspiran y luchan por su liberación, tiene asustados a los imperialistas en tal grado, a tal grado y de tal forma, que están incurriendo en verdaderos actos de desesperación".

" (...) en la época actual la carrera militar —que entre los revolucionarios tiene un sentido muy distinto del que tiene para los reaccionarios, que para aquellos que defienden una causa justa y revolucionaria tiene un sentido muy distinto que para aquellos que son educados y preparados para servir a los opresores y a los explotadores— la carrera militar se convierte cada vez más en una técnica compleja y difícil, se convierte cada vez más en una técnica, y no en una técnica estática, o más que en una técnica si se quiere decir en una ciencia, y no en una ciencia estática, sino en una ciencia dinámica, porque continuamente van cambiando las tácticas y continuamente van cambiando las armas, y continuamente hay que estarse adaptando a situaciones nuevas, a armamentos nuevos; y hay que conocer profundamente cuáles son las armas del enemigo, y las tácticas del enemigo, y la psicología del enemigo, adaptarse a esas tácticas, a esa psicología, a esas armas; porque siempre en la guerra, además del valor, la inteligencia juega un papel decisivo, el usar inteligentemente las armas, el conducir inteligentemente a los hombres es fundamental en toda guerra".

“Reprimiendo a los estudiantes, a los jóvenes, a los trabajadores, mal veo que nadie, por muy poseído que estuviera, por muy bien intencionado, por muy imbuido de ideas revolucionarias y propósitos revolucionarios, pudiera marchar a ninguna parte”.

“Esta es la patria de los revolucionarios de este continente, al igual que Estados Unidos es el albergue inevitable de todos los esbirros, de todos los malversadores, de todos los explotadores, de todos los reaccionarios de este continente, porque no hay ladrón, no hay explotador, no hay reaccionario, no hay criminal, que no tenga las puertas abiertas de Estados Unidos”.