“Los revolucionarios, por naturaleza, somos optimistas. No creemos, sin embargo, en la espontaneidad: creemos que la paz, la distensión, la coexistencia civilizada entre los Estados, debemos conquistarlas con nuestra lucha y con nuestra fuerza”.
“La paz es solo la condición primaria para poder volcar, consecuentemente, los colosales caudales de energía y recursos necesarios para que toda la humanidad, y no solo una parte de ella, pueda vivir en forma honorable, decente y decorosa.”
“Nuestra Patria ha vencido las pruebas más duras, hemos llegado hasta aquí, y seguiremos adelante, labrando nuestro futuro, sin que ninguna fuerza pueda doblegarnos, intimidarnos ni obligarnos a renunciar a uno solo de nuestros principios”.
“La creciente conciencia con que gobiernos y fuerzas políticas de la región se agrupan en defensa de sus intereses económicos comunes, la búsqueda de soluciones latinoamericanas para los problemas de la América Latina y la creciente tendencia entre los países de la región a incorporarse al Movimiento de Países No Alineados, saliendo de la órbita imperial que antes los retenía, constituyen una esperanza para los combates futuros y el mejor homenaje al Libertador continental Simón Bolívar y al prócer cubano José Martí (…)”
“Todas estas batallas nos han ido fortaleciendo, nos han ido preparando; de cada uno de estos golpes hemos salido con más fuerza (…)”
“(…) la realidad histórica es que la idea de aplastar por la fuerza a las revoluciones, formó parte siempre de la filosofía y del pensamiento del imperialismo y de todos los sistemas reaccionarios a lo largo de la historia”.
“Nuestra colaboración con la hermana República de Angola en momentos difíciles ayudó a preservar la independencia, (…) les dio tiempo para organizar, para desarrollar sus propias fuerzas armadas y para contar hoy con un numeroso y aguerrido contingente de combatientes, un numeroso y aguerrido contingente de cuadros y una fuerza real que los hace capaces de cumplir dificilísimas misiones de combate en la lucha contra las bandas mercenarias y en la lucha contra los fascistas sudafricanos”.
“Todos defendemos una paz verdadera sin miseria ni retraso; todos condenamos el apartheid, repudiamos el intervencionismo contra los países independientes; todos aspiramos a cambiar lo que hoy existe para hacerlo mejor, más humano; todos podemos trabajar juntos”.
"Representamos una fuerza que, a pesar de nuestras diferencias visibles, es a la vez convergente y poderosa. Todos defendemos una paz verdadera sin miseria ni retraso; todos condenamos el apartheid, repudiamos el intervencionismo contra los países independientes; todos aspiramos a cambiar lo que hoy existe para hacerlo mejor, más humano(…)”
“El bloqueo es algo más que prohibir la venta de mercancías de Estados Unidos, impedir comprar o vender en Estados Unidos, es una feroz presión y una feroz persecución para evitar que nosotros hagamos operaciones comerciales de ningún tipo, y todo ese poderío inmenso está concentrado hoy contra nuestro país”.
“La sociedad ideal para la explotación es la sociedad dividida, la sociedad fragmentada; la sociedad ideal para el imperialismo es la sociedad fragmentada, la sociedad dividida, porque la fuerza de la nación se parcela, las fuerzas de la nación entran en guerra unas contra otras, no están al servicio de la nación, sino al servicio de intereses partidistas y al servicio de la dominación imperialista”.
“El bloqueo dificulta el desarrollo de nuestro país, dificulta la obtención de recursos, dificulta la adquisición de alimentos y medicinas”.