“El esfuerzo, principalmente, de nosotros, no es para compensar lo perdido; el esfuerzo de nosotros es para superar lo perdido, el esfuerzo es para crear condiciones de seguridad definitiva en la zona afectada por el ciclón. Y hacer este esfuerzo por Oriente”.
“El Flora dejó como saldo la conciencia hidráulica para hacer represas, para hacer drenajes. Y naturalmente el Flora marcó el inicio de un gran plan de desarrollo hidráulico que en los meses futuros va a crecer considerablemente”.
“Las sequías y los ciclones; las sequías y las inundaciones. Se presentaban de imprevisto grandes descensos en la producción de un año para otro que afectaban considerablemente la economía del país, de un país que dependía, y depende y dependerá todavía muchos años, fundamentalmente de la agricultura”.
“En nuestro país, a pesar de las lluvias promedio muy elevadas, el problema principal es el de la distribución de las lluvias. Y las consecuencias de las sequías suelen ser, en la mayor parte de nuestros cultivos, desastrosas”.
“El ciclón Flora nos permitió a nosotros, aunque solo fuese por breves horas, tener uno de los ríos más caudalosos del mundo, porque el río Cauto en determinados puntos alcanzó un ancho de 80 kilómetros, y 80 kilómetros no los tiene ni el Amazonas. Y de buenas a primeras, en unas horas un río Amazonas se formó en la provincia de Oriente”.
“Los problemas que tendrá el mundo del futuro: alimentación, crecimiento descontrolado de la población, contaminación, problemas energéticos, escasez de recursos naturales, los problemas del desarrollo. Creemos que sin un verdadero clima de paz en el mundo, esos problemas ni siquiera empezarían a resolverse”.
“La paz es indispensable, como requisito para la gran batalla contra el subdesarrollo, contra las enfermedades, contra el analfabetismo, contra la falta de viviendas, contra la creciente escasez de alimentos, materias primas, energía y agua que ya constituye un angustioso problema para cientos de millones de seres en las áreas más pobres del mundo”.
“Alrededor de 1 200 personas perecieron cuando el Flora. Hoy no habrían perecido, porque cada vez que hay peligro de ciclón, con presas y todo, se evacua toda la gente que vive en aquella región, porque ya hay un nivel de organización muy grande, participa todo el pueblo unido (…)”
"El mundo necesita una cierta dirección para enfrentar sus actuales realidades. Somos ya 6 000 millones los habitantes en el planeta. Es casi seguro que en solo cinco décadas más seamos 9 500 millones. Garantizar alimentos, salud, educación, empleo, ropa, calzado, techo, agua potable, electricidad y transporte para tan extraordinario número de personas que vivirán precisamente en los países más pobres, será un desafío colosal".
“La crisis económica significa, además, la agudización de problemas de gran trascendencia que están muy lejos de resolverse: la pobreza, el hambre y las enfermedades, que matan cada año a decenas de millones de personas en el mundo; el analfabetismo, la incultura, el desempleo, la explotación del trabajo y la prostitución de millones de niños; el tráfico y consumo de drogas, que moviliza e insume cientos de miles de millones de dólares; el lavado de dinero; la falta de agua potable; la escasez de viviendas, hospitales, comunicaciones, escuelas y centros educacionales”.
“¿Y por qué hay que ahorrar agua? No solo porque la necesitamos en la agricultura y el riego de todos los hidropónicos y otros cultivos agrícolas, sino como un arma contra las crecientes sequías del país, un país donde se alternan las grandes lluvias, los ciclones y las grandes sequías.
Al ahorrar agua disponemos de ella para la agricultura y de la electricidad que gastan todos esos motores funcionando sin cesar, ahorramos recursos y ahorramos combustible.”
“Tenemos conciencia de que de la obra y del esfuerzo de este pueblo que lucha, no podrán resultar sino beneficios para todos los pueblos de este continente, que hablamos el mismo idioma y que sufrimos las mismas penas; porque nuestras penas se parecen tanto como una gota de agua a otra gota, ya que no somos iguales solo en historia, en cultura, en tradición, en sentimientos; somos iguales, y nadie podría negarlo; ni los más soberbios detractores podrían negar, que los problemas de cada uno de nuestros pueblos son los mismos problemas”.