"La ayuda de la naturaleza fue la que hizo posible el que la Patria se pueda erguir hoy enteramente soberana y libre, sin claudicaciones y sin vacilaciones, sobre todo sin miedo"

"Y como la justicia es el ideal natural de todo pueblo, la naturaleza será también siempre nuestra fuerza;"

"... la geografía es algo que debe enseñarse sobre el propio terreno:  los ríos, en los ríos; las montañas, en las montañas; los árboles, en los campos; las cuevas, en las cuevas; los picos, en los picos; y en fin, sobre el propio terreno es como pueden adquirirse conocimientos verdaderamente útiles..."

"Una revolución tiene unas fuerzas muy superiores a los fenómenos y a los cataclismos naturales que hay.  Una revolución es un cataclismo social; también es el pueblo desbordado una revolución, que lo inunda todo, lo invade todo y también es capaz de arrasar todo lo que se le ponga delante y todos los obstáculos que se le pongan delante.  Eso es una revolución".

“El esfuerzo, principalmente, de nosotros, no es para compensar lo perdido; el esfuerzo de nosotros es para superar lo perdido, el esfuerzo es para crear condiciones de seguridad definitiva en la zona afectada por el ciclón. Y hacer este esfuerzo por Oriente”.

“El ciclón Flora nos permitió a nosotros, aunque solo fuese por breves horas, tener uno de los ríos más caudalosos del mundo, porque el río Cauto en determinados puntos alcanzó un ancho de 80 kilómetros, y 80 kilómetros no los tiene ni el Amazonas. Y de buenas a primeras, en unas horas un río Amazonas se formó en la provincia de Oriente”.

“Es necesario crear una cultura de la naturaleza en nuestro pueblo, llevándolo a ella, enseñándole a cuidarla y a disfrutarla, convirtiendo el movimiento de excursionistas en un poderoso ejército de protectores de la flora, la fauna y el medio natural en general”.

“Cuando se habla de proteger el medio ambiente, de proteger las aguas del mar, de proteger el aire, de proteger la naturaleza contaminada y destruida constantemente por el sistema de las sociedades capitalistas desarrolladas, con su afán demencial de consumo, nos damos cuenta también de que hay que proteger el cerebro humano de la contaminación y del veneno; porque si han envenenado los mares, los ríos y la atmósfera, están envenenando el cerebro humano, en dosis increíbles, a través de una cinematografía burdamente comercial e irresponsable”.