“Los pueblos piensan que lo único incompatible con el destino de América Latina es la miseria, la explotación feudal, el analfabetismo, los salarios de hambre, el desempleo, la política de represión contra las masas obreras, campesinas y estudiantiles, la discriminación de la mujer, del negro, del indio, del mestizo, la opresión de las oligarquías, el saqueo de sus riquezas por los monopolios yankis, la asfixia moral de sus intelectuales y artistas, la ruina de sus pequeños productores por la competencia extranjera, el subdesarrollo económico, los pueblos sin caminos, sin hospitales, sin viviendas, sin escuelas, sin industrias, el sometimiento al imperialismo, la renuncia a la soberanía nacional y la traición a la patria”.

“Cuando más se acerca la humanidad hacia la era en que ha de desaparecer la explotación del hombre por el hombre, más fundada es la esperanza de la humanidad por la paz, y más grandes son las ansias de paz de la humanidad. También es cierto que en ningún otro minuto de la historia humana la paz es tan necesaria, porque en ningún otro minuto de la historia humana la guerra significa tanta destrucción y tanta muerte. En ningún otro minuto de la historia humana la idea de la guerra es tan terrible como en este momento”.

“(…) cuando más se acerca la humanidad hacia la era en que ha de desaparecer la explotación del hombre por el hombre, más fundada es la esperanza de la humanidad por la paz, y más grandes son las ansias de paz de la humanidad”.

“(…) en ningún otro minuto de la historia humana la paz es tan necesaria, porque en ningún otro minuto de la historia humana la guerra significa tanta destrucción y tanta muerte. En ningún otro minuto de la historia humana la idea de la guerra es tan terrible como en este momento”.

“(…) en los propios Estados Unidos crece el movimiento por la paz, como en los propios Estados Unidos son cada vez más numerosas las manifestaciones populares en favor de la paz contra la política guerrerista de los imperialistas, contra la carrera armamentista, porque es un interés de toda la humanidad. Y es por eso que toda la humanidad, de distintas formas, de las formas que sean necesarias, ha de contribuir a la lucha por la paz”.

“Los pueblos lucharán por preservar su independencia y su vida; lucharán para evitar que el mundo sea convertido en un inmenso cementerio; lucharán y pagarán el precio que sea necesario para que la humanidad sobreviva!”

"(...) todo lo que contribuya hoy al subdesarrollo y la pobreza constituye una violación flagrante de la ecología. Decenas de millones de hombres, mujeres y niños mueren cada año en el Tercer Mundo a consecuencia de esto, más que en cada una de las dos guerras mundiales. El intercambio desigual, el proteccionismo y la deuda externa agreden la ecología y propician la destrucción del medio ambiente".

"(...) todo lo que contribuya hoy al subdesarrollo y la pobreza constituye una violación flagrante de la ecología".

“Miramos hacia todo el globo terráqueo, con la esperanza de que sobreviva, de que el hombre encuentre suficiente inteligencia y energía para sobrevivir, que la humanidad encuentre suficiente conciencia y espíritu para luchar, porque solo luchando frente a la anarquía, frente a la locura del imperio y del sistema que representa podrá sobrevivir la humanidad”.

“Confío en la inteligencia de los pueblos y los hombres.  Confío en la necesidad de que la humanidad sobreviva.  Confío en que comprendan que no es cuestión de ideologías, de razas, de colores, de ingresos personales, de categorías sociales, es para todos los que navegamos en un mismo barco una cuestión de vida o muerte”

“A todos nos corresponden enormes responsabilidades y deberes si queremos ganar la batalla por la supervivencia de nuestra especie, hoy amenazada por riesgos globales jamás imaginados. De nuevo se avizoran en el horizonte las posibilidades de una guerra fría y el inicio de una desesperada carrera armamentista, ya que ninguna gran nación o grupo de naciones, con los medios científicos y técnicos necesarios, se resignarán a quedar desarmadas frente a un temible, agresivo e insaciable adversario”.

“Sin el socialismo las familias cubanas no podrían ver crecer a sus hijos sanos, instruidos, preparados, sin temor a que alguien los induzca a la droga, o al vicio, o puedan morir en sus escuelas a manos de sus propios compañeros. Sin el socialismo Cuba no sería, como lo es hoy, la más sólida barrera en el hemisferio contra el tráfico de drogas, en beneficio incluso de la sociedad norteamericana”.