“Y cuando haya justicia, no habrá venganza. Para que el día de mañana no haya atentados contra nadie, tiene que haber justicia hoy; como habrá justicia no habrá venganza ni habrá odio. El odio lo desterraremos de la república, como una sombra maldita que nos dejó la ambición…”
“¡Cuba no se acobardará, Cuba no retrocederá; la Revolución no se detendrá, la Revolución no retrocederá, la Revolución seguirá adelante victoriosamente, la Revolución continuará inquebrantable su marcha! Y esa es nuestra promesa no a los que han muerto, porque morir por la patria es vivir, sino a los compañeros que llevaremos siempre en el recuerdo como algo nuestro; y no en el recuerdo en el corazón de un hombre, o de hombres, sino en el recuerdo único que no puede borrarse nunca: el recuerdo en el corazón de un pueblo”.
“Los bandidos, los gángsters internacionales serán indefectiblemente derrotados. No olvidemos que nosotros estamos en esta trinchera, que esta trinchera nos la están atacando, que nos la están tratando de minar, que aquí tratan de introducir las armas para los atentados, los explosivos para el sabotaje y para el crimen; estemos, pues, en guardia, como corresponde a los soldados de la primera trinchera del mundo en la lucha contra el imperialismo.”
“Ustedes saben que la táctica, una de las tácticas predilectas del imperialismo, es el asesinato de los líderes revolucionarios. Pero eso, hay que vivir conscientes de eso y no prestarle, no hacerle demasiado caso.”
“Alfa 66, connotada organización de contrarrevolucionarios de Miami, (es la) organizadora en complicidad con la CIA de atentados con cianuro de potasio y silenciadores... ¿Por qué (la CIA) quiere preparar tantos atentados y tanta cosa? Su tesis ahora es que hay que eliminar a Castro para lograr echar para atrás la Revolución, porque el imperialismo va perdiendo terreno… Ahora la tesis es que hay que moderar la línea de la Revolución, cambiar la línea, lograr que Cuba tenga una posición más moderada —y en esto coinciden Alfa, Johnson, CIA, Faría, microfraccionales, la mafia política. Y son ilusiones.”
“Recordarán ustedes cómo casi todas las noches llegaban aviones conduciendo cargamentos de armas en paracaídas; recordarán ustedes las decenas de veces en que por nuestras costas intentaron hacerles llegar explosivos de los más modernos, y trataron de hacerles llegar todo tipo de armamento… Unido a eso, sinnúmero de planes de atentados constantemente: atentados contra los dirigentes de la Revolución, conjuras, planes... En fin, eran tantos que realmente habría que admirarse —¿cómo se explica?— que los dirigentes de la Revolución estén vivos. Yo diría que se explica, en primer lugar, por el trabajo tenaz, inteligente, valiente y capaz de los combatientes del Ministerio del Interior.”
“El imperialismo, el capitalismo, el fascismo, el neocolonialismo, el racismo, la brutal explotación del hombre por el hombre en todas sus formas y manifestaciones, se acercan al ocaso en la historia de la humanidad, y sus enloquecidos servidores lo saben; por eso sus reacciones son cada vez más desesperadas, más histéricas, más cínicas, más impotentes. Solo eso puede explicar crímenes tan repugnantes y absurdos como el de Barbados”.
“La CIA tuvo una participación directa en la destrucción del avión de Cubana en Barbados. Lo más repugnante de este caso es el empleo de mercenarios que por dinero son capaces de segar en unos segundos 73 preciosas vidas de personas indefensas, con las cuales incluso viajaron en el avión minutos antes”.
“Pero quizás lo más repugnante y doloroso de hechos como el que hoy conmemoramos, es que si al principio mataban para impedir la Revolución, casi puede asegurarse que el crimen de Barbados se comete para vengarse de una revolución, respecto a la cual no tienen ya ninguna esperanza de impedirla”.
“Hay un campo, sin embargo, en que los pueblos se pueden resarcir de heridas tan profundas. Y hay un castigo para los contrarrevolucionarios peor que todos los demás castigos, y es la propia Revolución, sus esfuerzos, sus éxitos, su marcha victoriosa. Hay un castigo para los criminales mayor que ningún otro, y es cuando el crimen que pensaron convertir en un arma para desalentar al pueblo, para atemorizar al pueblo, se convierte en energía para el pueblo, en fuerza para el pueblo, y en la multiplicación del valor del pueblo. Hay un castigo al que no se resignarán jamás: la derrota de sus ideas”.
“Yo, realmente, cuando (los terroristas) organizan muchos planes de esos, en vez de ponerme triste, me pongo contento porque, en definitiva, el desafío es lo que más me gusta. Ellos saben que a mí me gusta el desafío, ellos saben que yo no voy a caminar por allá si ellos están por aquí; yo camino por aquí, por una cuestión de principio, por una cuestión de honor. Y muchas veces voy, me les acerco y converso, y discuten, pero no tienen argumentos, no tienen ideas que discutir, y muchas veces, o casi nunca, o nunca, tienen el valor de hacer las cosas.”
“Recuerdo cuando visité a Chile en la época de Allende que estuvieron organizando atentados a lo largo de la gira que duró como 20 días, e incluso en cierto momento delante de mí había una cámara de esas que tenía las armas dentro. Yo he hablado delante de cámaras que tienen las armas puestas, pero no son fanáticos, no son fundamentalistas, son mercenarios, y los mercenarios quieren vivir para disfrutar el pago que les dan, y así, aquella vez que estuvieron con la cámara delante, no se atrevieron a apretar el disparador de las armas.”