“La poderosa potencia del norte fue siempre hostil a nuestra lucha, pues desde hacía mucho tiempo le había asignado el destino manifiesto de formar parte de su territorio en plena expansión.

Llegado el momento, la decadencia del imperio español, donde nunca se ponía el Sol, le facilitó el zarpazo a la nueva potencia imperial para arrebatarle Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam. Buscó los pretextos, utilizó el engaño y la mentira, reconoció que de hecho y de derecho el pueblo cubano era libre e independiente, con lo cual buscaba el apoyo de sus aguerridos combatientes para apoyar la guerra de los interventores.”     

“Obama en su discurso atribuye a la Revolución Cubana un carácter antidemocrático y carente de respeto a la libertad y los derechos humanos. Es exactamente el argumento que, casi sin excepción, utilizaron las administraciones de Estados Unidos para justificar sus crímenes contra nuestra patria. El bloqueo mismo, por sí solo, es genocida. No deseo que los niños norteamericanos se eduquen en esa bochornosa ética. La revolución armada en nuestro país no habría sido tal vez necesaria sin la intervención militar, la Enmienda Platt y el coloniaje económico que esta trajo a la isla. [...] La Revolución fue producto del dominio imperial. No se nos puede acusar de haberla impuesto. Los cambios verdaderos pudieron y debieron originarse en Estados Unidos. Sus propios obreros, hace más de un siglo, lanzaron la demanda de las ocho horas, hija de la productividad del trabajo.”

"Existe por fortuna la otra Venezuela, la de Bolívar y Miranda, la de Sucre y una legión de jefes y pensadores brillantes que fueron capaces de concebir la gran patria latinoamericana de la cual nos sentimos parte y por la que hemos resistido más de medio siglo de agresiones y bloqueos".