“[…] Repártanse mejor las riquezas del mundo entre todas las naciones y dentro de las naciones; establézcase una verdadera solidaridad entre los pueblos, y solo entonces nuestros sueños de hoy podrían ser realidades de mañana.”
“Dentro de nuestra concepción revolucionaria y verdaderamente socialista, cabe perfectamente la idea de la inversión extranjera, y el máximo de posibilidades, garantías y seguridad para los que inviertan en nuestro país”.
“La suma de todas nuestras culturas sería una enorme cultura y una multiplicación de nuestras culturas. La integración no debe afectar, sino enriquecer la cultura de cada uno de nuestros países.”
"Soñamos con un mundo que no esté regido por una falsa monocultura universal, sino con un mundo donde subsistan y se desarrollen todas las culturas; un mundo donde subsistan y se desarrollen todos los idiomas".
“Les diré, en primer término, que ni en la segunda mitad de este siglo, ni en la primera, ni en alguna otra época de la historia, un país, y en este caso un país pequeño del Tercer Mundo y, además, bloqueado económicamente por la potencia más poderosa y más rica de la Tierra, hostigado, agredido de mil formas diferentes, hizo por el deporte ni alcanzó los logros que, en un brevísimo período de tiempo, hizo y alcanzó Cuba”.
“El deporte requiere disciplina, y disciplina mucho al niño y al joven, lo enseña a ser resistente, estable, tenaz y valiente; influye en su carácter, ayuda a su salud y a su desarrollo físico y mental”.
“Crearemos, con toda urgencia, un moderno y eficiente laboratorio antidoping que cooperará con los países de nuestra área que lo requieran, y al igual que hacemos en el campo de la medicina, en la que también somos ya una potencia, no solo contribuiremos al desarrollo del deporte con la cooperación de especialistas cubanos, sino que estamos considerando seriamente la creación de una facultad latinoamericana y caribeña de educación física y deportes para formar sus propios especialistas que impulsen esta noble y sana actividad en sus países de origen”.
"Se pueden esgrimir estadísticas de crecimiento aparentemente positivas, pero al final las cosas siguen igual o peor para los países del Tercer Mundo. El crecimiento descansa muchas veces en la acumulación de bienes de consumo que no contribuyen en nada a un verdadero desarrollo y a una mejor distribución de la riqueza. La gran realidad es que después de varias décadas de neoliberalismo, los ricos son cada vez más ricos y los pobres son más y cada vez más pobres."
“Cuba es el país del mundo que más colabora en el desarrollo del deporte del Tercer Mundo; es creciente el número de instructores contratados que laboran en países hermanos realizando un excelente trabajo, y seguimos ingresando nuevos alumnos y futuros instructores. Nuestros instructores están formando atletas que compiten con los nuestros, en buena lid, y seguiremos haciéndolo”.
“Ese mundo, el de hoy, al que saquean y oprimen el imperio y sus aliados más ricos con su orden económico despiadado, con sus instituciones financieras, con sus millones de millones de deudas impuestas a los países subdesarrollados, obligados a pagar cada año más que lo que se les presta, elevando exponencialmente una deuda que se multiplica, conduciendo a cientos de millones, a miles de millones de personas hacia un abismo sin esperanza, ese orden no se puede mantener, ese orden es insostenible, ese orden se derrumbará ya que no se puede seguir subestimando a los pueblos, no se puede seguir saqueando y despreciando a los pueblos que aprenden y toman cada vez más conciencia de su derecho al bienestar y a la vida”.
"Póngase fin verdaderamente a la carrera armamentista y al comercio de armas, que sólo engendrarán desolación y muerte. Aplíquese al desarrollo una buena parte del millón de millones de dólares que se dedica cada año a la publicidad comercial, forjadora de ilusiones y hábitos de consumo imposibles de alcanzar, junto al veneno que destruye las identidades y las culturas nacionales."
“Las bases, la concepción, los propósitos verdaderos, los ánimos y las condiciones para tal guerra se han ido estableciendo precipitadamente en los últimos días. Nadie podría afirmar que era algo no pensado desde hace rato, que esperaba una oportunidad. Aquellos que después del llamado fin de la guerra fría continuaron armándose hasta los dientes y desarrollando los más sofisticados medios para matar y exterminar seres humanos, eran conscientes de que la inversión de fabulosas sumas en gastos militares les daría el privilegio de imponer un dominio completo y total sobre los demás pueblos del mundo. Los ideólogos del sistema imperialista sabían bien lo que hacían y para qué lo hacían”.