“En estos cruciales años, la potencia capitalista más poderosa y de más recursos de todos los tiempos se ha permitido el lujo de vivir parasitariamente a costa de los ahorros del resto del mundo, que no solo se ha visto obligado a financiarle déficit fiscales y comerciales como jamás se habían conocido, sino también una carrera armamentista que no tiene paralelo en la historia.”
“Si de algo podemos estar seguros, es de que jamás el águila rapaz que simboliza al imperio volverá a colocarse sobre esas columnas, que quedaron convertidas en monumento de lo que fue el imperio en nuestro país y de lo que ocurrirá, más tarde o más temprano, a su afán de esclavizar al mundo”.
“Miramos hacia todo el globo terráqueo, con la esperanza de que sobreviva, de que el hombre encuentre suficiente inteligencia y energía para sobrevivir, que la humanidad encuentre suficiente conciencia y espíritu para luchar, porque solo luchando frente a la anarquía, frente a la locura del imperio y del sistema que representa podrá sobrevivir la humanidad”.
"Cada vez que un ilegal llega a Estados Unidos genera, a su vez, el deseo o la necesidad de reunir allí a familiares y amigos, multiplicando y potenciando las salidas ilegales. La famosa Ley de Ajuste Cubano engendra ese fenómeno, que en nada beneficia a la sociedad norteamericana, y jamás Estados Unidos podrá restablecer la disciplina en sus propias costas mientras esa Ley exista. Sobre las altas autoridades pasadas y presentes de ese país cae enteramente la responsabilidad de los que a lo largo de tres décadas han perecido o corren todavía el peligro de perecer en esas aventuras, fruto de una política inmoral, anacrónica y carente absolutamente de ética y sentido humano".
"En su afán de desestabilizar y destruir la Revolución cubana, de cierta forma esta ley, muy general y confusa, con algunas actualizaciones posteriores, fue lo que sirvió de base al derecho automático a la residencia permanente, después de un año de ingresar en territorio de Estados Unidos, a cuanto ciudadano saliera ilegalmente de Cuba tan pronto pisara tierra norteamericana, algo que no se concedió jamás a ningún otro país del mundo".
"La Revolución nunca impidió las salidas legales del país hacia Estados Unidos o cualquier otro lugar del mundo. Los gobiernos de Estados Unidos, por su parte, siempre estimularon las salidas ilegales. La visa dejó de ser un trámite necesario para ser recibido en Estados Unidos, sin excepción alguna, sin importar siquiera los antecedentes penales, o cualquier hecho delictivo que hubiese cometido; jamás uno solo fue devuelto al país".
“Estados Unidos y otros países occidentales, mientras hablan de la existencia de una sola China, suministran al gobierno separatista de la isla las más modernas y sofisticadas armas y alimentan al movimiento contra la integridad de China”.
"Lucharemos contra esa infame ley, infame y criminal ley. No descansaremos hasta que sea suprimida. Solo así tendremos la seguridad de que miles de niños inocentes no sean desarraigados ilegalmente de su patria, de su escuela, de su identidad y sometidos a mortales riesgos o a la propia muerte. Junto a sus padres, y por vías legales y seguras, y por mucho que nos duela, la Revolución respetará como algo sagrado el derecho de nuestros ciudadanos a la patria potestad, marcharse con sus hijos a otros países, optar por otra identidad, otra educación, otra cultura, otra bandera".
"Sin la Ley de Ajuste Cubano no habría surgido el bochornoso y criminal contrabando de seres humanos que hoy utiliza técnicas ideadas por los narcotraficantes, con lanchas rápidas, que, con tres potentes motores fuera de borda, ningún guardacostas puede interceptar".
"Cuántas vidas habrá costado a nuestro pueblo esa Ley de Ajuste a lo largo de 33 años de vigencia. Cuántas vidas de niños inocentes, arrancados de sus escuelas y conducidos a tales peligros por madres o padres irresponsables, o engañados por ilusiones, o por viles campañas y exhortaciones que emanan de la propaganda masiva que se lanza desde el país que, por otro lado, nos bloquea y nos trata de matar de hambre y enfermedad".
“Nada nos importa quién pueda ser el próximo jefe del gobierno de la superpotencia que ha impuesto al mundo su sistema de poder hegemónico y dominante. Ninguno de los que aspiran a serlo nos inspira confianza alguna. Es inútil que inviertan innecesario tiempo en declaraciones y promesas contra Cuba para obtener el voto de unos cuantos apátridas que hasta se atrevieron a pisotear y quemar banderas norteamericanas. Cualquiera que fuese el nuevo Presidente de Estados Unidos, deberá saber que aquí está y estará Cuba con sus ideas, su ejemplo y la indoblegable rebeldía de su pueblo”.
"Dejando de mencionar otros muchos acontecimientos inolvidables, en ninguna de las ocasiones mencionadas de nuestras luchas experimenté tan intensa emoción como cuando al abrirse la puerta del pequeño avión que los trajo de Estados Unidos, después de tantos meses de batallar sin tregua, vi emerger a las 7:53 de la tarde del 28 de junio las figuras de Juan Miguel y Elián. Un pequeño niño y un humilde padre cubano a quienes muy pocas personas conocían hace apenas unos meses, volvían convertidos en gigantes símbolos morales de nuestra patria".