“En estos cruciales años, la potencia capitalista más poderosa y de más recursos de todos los tiempos se ha permitido el lujo de vivir parasitariamente a costa de los ahorros del resto del mundo, que no solo se ha visto obligado a financiarle déficit fiscales y comerciales como jamás se habían conocido, sino también una carrera armamentista que no tiene paralelo en la historia.”

“La globalización fue encerrada en la camisa de fuerza del neoliberalismo, y como tal tiende a globalizar no el desarrollo, sino la pobreza; no el respeto a la soberanía nacional de nuestros Estados, sino su violación; no la solidaridad entre los pueblos, sino el "sálvese quien pueda" en medio de desigual competencia en el mercado.”

"La crisis es consecuencia del estruendoso e irreversible fracaso de una concepción económica y política impuesta al mundo: el neoliberalismo y la globalización neoliberal."

“Esta lucha contra la globalización neoliberal es la causa común —se puede decir— de todos los pueblos de la humanidad”.

“Los países caribeños enfrentamos el reto de sobrevivir y avanzar en medio de la más profunda crisis económica, social y política que hayan sufrido nuestro hemisferio y el mundo, y cuando la globalización neoliberal amenaza con destruir no sólo nuestro derecho al desarrollo, sino incluso nuestra diversidad cultural y nuestras identidades. La única salida para nuestros pueblos es la integración y la cooperación, no sólo entre los Estados, sino también entre los diversos esquemas y organizaciones regionales”.

“El decadente sistema capitalista imperialista en su etapa de globalización neoliberal carece ya en absoluto de soluciones para los grandes problemas de la humanidad, cuya cifra de habitantes se ha cuadruplicado en apenas un siglo. No tiene porvenir posible. Destruye la naturaleza y multiplica el hambre. Nuestra experiencia noble y humana en numerosos campos será útil a muchos pueblos del mundo.”

"La globalización neoliberal impuesta al mundo, diseñada para un mayor saqueo de los recursos naturales del planeta, ha conducido a la mayoría de los países del Tercer Mundo, y de modo especial a los de América Latina, tras el fatídico "Consenso de Washington", a una situación desesperada e insostenible".

“La batalla ahora es más dura y difícil. Un imperio hegemónico, en un mundo globalizado, la única superpotencia que prevaleció después de la guerra fría y el prolongado conflicto entre dos concepciones políticas, económicas y sociales radicalmente diferentes, constituye un enorme obstáculo para lo único que hoy podría preservar no solo los más elementales derechos del ser humano, sino incluso su propia supervivencia”.

“A la globalización neoliberal y egoísta, al antidemocrático orden político y económico internacional, debemos responder con la unidad y la globalización de la solidaridad, y la promoción del diálogo, la integración y la cooperación genuina”.

“Los nuevos conocimientos no están en manos de los pueblos pobres, que en la actualidad integran las tres cuartas partes de la población mundial. Están en manos de un grupo privilegiado de potencias capitalistas ricas y desarrolladas, asociadas al imperio más poderoso que existió jamás, construido sobre las bases de una economía globalizada, regida por las propias leyes del capitalismo que Marx describió y desmenuzó a fondo. Hoy, que la humanidad sufre todavía esas realidades en virtud de la propia dialéctica de los acontecimientos, debemos hacer frente a esos peligros”.

“El petróleo se convirtió en la principal riqueza en manos de las grandes transnacionales yankis; a través de esa fuente de energía dispusieron de un instrumento que acrecentó considerablemente su poder político en el mundo. Fue su principal arma cuando decidieron liquidar fácilmente a la Revolución Cubana tan pronto se promulgaron las primeras leyes justas y soberanas en nuestra Patria: privarla de petróleo”.

"(...) en el mundo globalizado de hoy, bajo la égida del imperio yanki, no existe garantía de seguridad para ningún otro país. En la Organización de Naciones Unidas se puede repetir una y mil veces el rechazo unánime del bloqueo económico a Cuba, o cualquier otra medida como el derecho del pueblo palestino a su constitución como Estado, sin que tal derecho o cualquier otro que no se ajuste a los intereses del imperio tenga vigencia alguna".