“El imperialismo acaba de cometer un monstruoso crimen en Ecuador. Bombas mortíferas fueron lanzadas en la madrugada contra un grupo de hombres y mujeres que, casi sin excepción, dormían. […]

A sangre fría nadie absolutamente tiene derecho a matar. Si aceptamos ese método imperial de guerra y barbarie, bombas yanquis dirigidas por satélites pueden caer sobre cualquier grupo de hombres y mujeres latinoamericanos, en el territorio de cualquier país, haya o no guerra. El hecho de que se produjera en tierra probadamente ecuatoriana es un agravante.”

“En Timor Leste, que antes de la independencia sufrió genocidio, surgieron conflictos internos apoyados por Australia que, aliada de Estados Unidos, se apropió de los campos de gas, en las proximidades de las costas timorenses. En ninguna circunstancia los médicos cubanos abandonaron a sus pacientes, que eran todos los habitantes de la pequeña nación. Allí quedó el personal que los sustituyó. Esos sí son médicos y graduados cubanos, de los cuales hay miles, que el imperio hace indecibles esfuerzos por sobornar, alcanzando exiguos resultados. Ningún otro país del hemisferio occidental o del mundo posee semejante riqueza. Hoy formamos a cientos de jóvenes timorenses en nuestras facultades de Medicina. Los médicos que acaban de regresar muestran un ejemplo de lo que puede la conciencia.”

"El hecho real es que Bush y su grupo están más atrapados por los errores de política exterior que el propio Nixon cuando renunció en 1972. La sangrienta guerra de Iraq y el rechazo de la población de Estados Unidos, el precio en vidas humanas, el número elevadísimo de heridos y mutilados por cada fallecido en la aventura bélica, muestran una situación llena de contradicciones: la deteriorada imagen de Estados Unidos y la imposibilidad de renunciar a las guerras de conquista por las materias primas, el dólar y el precio del oro, la devaluación de la moneda y la inflación, el consumismo y la incapacidad de autoabastecerse de bienes de consumo, la producción de etanol y la escasez mundial de alimentos, los métodos fascistas y la demagogia democrática, las prácticas de tortura y cárceles secretas y los derechos humanos, la contaminación ambiental máxima del país y el derecho de la especie a la supervivencia, los beneficios de la ciencia para la salud y el uso de la misma para liquidar o invalidar masivamente a los seres humanos, el robo de cerebros y el subdesarrollo de los países pobres, el precio del petróleo y el derroche cada vez mayor de energía, las elecciones de noviembre y los latinos que en número creciente mueren en la frontera. […] La lista sería interminable. Es en esencia una contradicción entre la vida y la muerte."

“La propia Condoleezza Rice tendría que responder algunas preguntas: ¿Cuántos norteamericanos han perdido la vida como consecuencia de bombas enviadas por Cuba? ¿Se ha roto alguna vez un solo ladrillo debido a un artefacto explosivo procedente de nuestro país? ¿Por qué se nos incluye en la grotesca lista de países terroristas, en la que se amenaza añadir arbitrariamente a Venezuela? ¿Quién usó el terrorismo contra nuestra patria para destruir aviones en pleno vuelo, provocar sabotajes, invasiones mercenarias y amenazas de bombardeos y guerras, bloqueo económico y acciones que han costado miles de vidas y cientos de miles de millones de dólares? ¿Quién les va a creer a usted y a Bush? ¿Por qué se empeñan en provocar guerras fratricidas entre los pueblos de América Latina? […]En Iraq han muerto más de un millón de personas. ¿Cuántos muertos ofrece Estados Unidos a la América Latina, una región de más de 500 millones de habitantes, para defender su democracia y su imperio?”

"Las drogas constituyen hoy uno de los más graves problemas de este hemisferio y Europa. En la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, estimulado en el enorme mercado de Estados Unidos, los países latinoamericanos están perdiendo ya casi diez mil hombres cada año, más de dos veces los que Estados Unidos ha perdido en la guerra en Irak. Su número crece y el problema está muy lejos de resolverse".

"La Revolución cubana, que el bloqueo y la guerra sucia no han podido destruir, se basa en principios éticos y políticos; es por ello que ha sido capaz de resistir".

“Los cientos de bases militares instaladas en decenas de países de todos los continentes, sus portaaviones y sus flotas navales, sus miles de armas nucleares, sus guerras de conquista, su complejo militar industrial y su comercio de armas, son incompatibles con la supervivencia de nuestra especie. Las sociedades de consumo son igualmente incompatibles con la idea del crecimiento económico y un planeta limpio”.

“La droga no debe ser un pretexto para establecer bases, invadir países y llevar la violencia, la guerra y el saqueo a los países del Tercer Mundo. Es el peor ambiente para sembrar virtudes ciudadanas y llevar la educación, la salud y el desarrollo a otros pueblos”.

“Nuestra Revolución pudo presentarse en el mundo como un modelo de revoluciones; la caballerosidad del Ejército Rebelde para con el enemigo no tuvo precedentes en la historia de las revoluciones y de las guerras; millares de prisioneros cayeron en nuestras manos, cientos de heridos fueron atendidos por nuestros médicos; en dos años y un mes de guerra ni un solo prisionero fue golpeado.”

"Las guerras entre las potencias no parecen ser ya la solución posible a las grandes contradicciones, como lo fueron hasta la segunda mitad del siglo XX; pero, a su vez, han incidido de tal forma sobre los factores que hacen posible la supervivencia humana, que pueden poner fin prematuramente a la existencia de la actual especie inteligente que habita nuestro planeta."

“En una guerra nuclear el daño colateral sería la vida de la humanidad”.

“Cualquier gobierno del mundo está obligado a respetar el derecho a la vida de cualquier nación y del conjunto de todos los pueblos del planeta”.