22 de diciembre de 1972

José Martí, guía y apóstol de nuestra guerra de independencia contra España, nos enseñó ese espíritu internacionalista que Marx, Engels y Lenin confirmaron en la conciencia de nuestro pueblo. Martí pensaba que "patria es humanidad", y nos trazó la imagen de una América Latina unida frente a la otra América imperialista y soberbia, "revuelta y brutal" —como él decía—, que nos despreciaba.