"Nuestro país llevará adelante su política internacionalista sin vacilaciones de ninguna índole y de solidaridad con el movimiento revolucionario en todo el mundo; nuestro país profundizará sus ideas revolucionarias y llevará adelante sus banderas hasta donde sea capaz; y nuestro país, además, mantendrá su sello propio, resultado de su experiencia y de su historia; y en la ideología, su criterio, su más absoluta independencia, su más propio camino, elaborado por nuestro pueblo y por nuestras experiencias y acorde a nuestras tareas."
"Tenemos delante un largo camino, tenemos delante una gran tarea en nuestros pueblos, en nuestros continentes, en nuestras obligaciones con los demás pueblos, y cumpliremos nuestro deber de solidaridad"
"De Angola no nos llevaremos absolutamente nada, porque no somos imperialistas, ¡somos revolucionarios, somos internacionalistas!"
" (...) En Girón se derramó sangre africana, la de los más abnegados descendientes de un pueblo que fue esclavo antes de ser obrero, y fue obrero antes de ser dueño de su patria."
"Nuestra Revolución no solo triunfó, nuestra Revolución no solo fue capaz de consolidarse, sino que fue también capaz de ayudar al triunfo y la consolidación de la revolución en otros pueblos. A esta noble y hermosa tarea revolucionaria se ha consagrado una generación de cubanos."
"Nuestra ayuda fue cumpliendo un mandato de nuestros principios. Y lo que interesa a nuestro pueblo, el único interés de nuestro pueblo, es el avance de la revolución en Angola, el éxito de Angola, el avance de la revolución en África, la liberación total en África. Y hemos cumplido cabalmente con estos principios."
"El socialismo, el internacionalismo, el marxismo-leninismo nos dicen que debemos luchar unidos. Por eso pienso que la unión, la hermandad, la solidaridad, la colaboración entre los pueblos de Angola y de Cuba, es un ejemplo para el mundo."
“Los problemas de África y del Medio Oriente se han convertido en el centro de la situación internacional de nuestros días y sus decisiones no solo influirán en el problema de la distensión internacional, que es el foco de las preocupaciones universales, sino que además determinarán el destino de los pueblos africanos, del pueblo árabe de Palestina y con ello el rumbo de la lucha de los países que en Asia, África y América Latina combaten por lograr consolidar y desarrollar sus independencias nacionales, e incorporarse a plenitud de igualdad y de derechos en el torrente de progreso que conduce a la humanidad hacia metas económicas y sociales más altas”.
“El internacionalismo revolucionario es una ley de nuestra lucha. Aislados no podremos triunfar. Las grandes ayudas o la más simple de las rebeldías populares nos fortalecen a todos, pues son la expresión de una humanidad nueva, que pugna por una sociedad más justa.”
"Hoy somos tan internacionalistas como antes. Sería mejor decir que somos más, porque hoy, defendiendo nuestra tierra, estamos defendiendo a miles de millones de personas en el mundo. Digamos, estamos defendiendo valores que pertenecen a la humanidad".
“Sin esos años que dispusimos para educar, sembrar ideas, conciencia, sentimientos de profunda solidaridad en el seno del pueblo y un generoso espíritu internacionalista, nuestro pueblo no habría tenido fuerzas para resistir.”
“La ofensiva de masas y de ideas desatada en nuestro país es algo que no tiene precedentes. […] En ninguna época, en ningún otro sitio se entabló semejante contienda en el terreno de las ideas y de la ética entre un país tan poderoso y el pueblo de una pequeña Isla situada a solo 90 millas de sus costas.”
Documentos: Juramento de Baraguá, 15 de marzo de 2000.