26 de julio de 1984

“Nosotros somos revolucionarios de convicciones firmes, y nuestras ideas, nuestras convicciones, son irrenunciables. Hay cosas sagradas: la independencia, la soberanía del país, sus principios revolucionarios, su sistema político y social, su derecho a construir el futuro, que son irrenunciables, quien pretenda destruirlas, tendrá que combatir contra nosotros.”