26 de marzo de 1962

"... El Partido dirige, dirige a través de todo el Partido y dirige a través de la Administración Pública.

Un funcionario tiene que tener autoridad. Un ministro tiene que tener autoridad. Un administrador tiene que tener autoridad, discutir todo lo que sea necesario con el consejo técnico asesor (NR: consejo de dirección), discutir con las masas obreras, discutir con el núcleo, pero decide el administrador, porque la responsabilidad es suya. El Partido a través de su Dirección Nacional exige responsabilidad a los funcionarios administrativos, pero para exigirles responsabilidad tiene que darles autoridad. Debe tener autoridad. Si él no decide, si decide un núcleo, si al nivel de la provincia o al nivel del centro de trabajo, al nivel local, decide el núcleo, ¿qué responsabilidad se le puede exigir al ministro? No se le puede exigir la responsabilidad, porque no tiene ninguna facultad.

La facultad la tiene el ministro para designar, para quitar, para poner, dentro de las normas que le traza la Revolución, dentro de las normas que le trazan los reglamentos y las leyes del país, pero, al mismo tiempo, es responsable ante la dirección política de la Revolución de sus funciones, de su trabajo. Sencillamente tiene que dar cuenta de lo que hace. Ahora, para dar cuenta necesita, lógicamente, tener atribuciones."