“Existen muchas formas de cooperación entre los pueblos con diferentes concepciones políticas. Una prueba de ello es la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y el tráfico humano, que puede hacerse extensiva a muchas formas de cooperación en la lucha contra las epidemias, las catástrofes naturales y otros problemas”.

“Nuestro país acumula una larga experiencia en la protección del pueblo en caso de desastres, epidemias y plagas u otras situaciones similares de carácter natural, accidental o intencional. Está igualmente probada nuestra invariable política de cooperación con otros pueblos”.

“Es evidente la resistencia demostrada por el pueblo cubano a lo largo de 50 años. Resistir es el arma a la que no pueden renunciar jamás los pueblos”.

“Los pueblos que habitan el planeta, en todas partes, corren riesgos económicos, ambientales y bélicos, derivados de la política de Estados Unidos, pero en  ninguna otra región de la tierra se ven amenazados por tan graves problemas como sus vecinos, los pueblos ubicados en este continente al Sur de ese país hegemónico”.

“Se equivocan los imperialistas si subestiman igualmente a los demás pueblos de América Latina. Ninguno estará de acuerdo con las bases militares yankis, ninguno dejará de ser solidario con cualquier pueblo latinoamericano agredido por el imperialismo”.

“(…) lo mejor siempre será tener una causa justa que defender y la esperanza de seguir adelante”.

"Los pueblos tienen que luchar para proteger no ya su economía, sus derechos; tienen que luchar para defender su propia supervivencia. Al medio ambiente lo barren, lo destruyen. Hace apenas un año pasó el Mitch por Centroamérica con efectos devastadores, y ahora vemos las imágenes de inundaciones colosales, un cambio climático visible y que ya no niega nadie, ¿a quién golpea primero que a nadie? A los países más pobres, a los países del Tercer Mundo."

“Cuba demostró durante medio siglo que es posible luchar y resistir. Se equivoca el Presidente de Estados Unidos, y se equivocan sus asesores, si prosigue ese camino sórdido y despectivo hacia los pueblos de América Latina”.

“Las naciones más ricas tratarán de lanzar sobre las más pobres el peso de la carga para salvar la especie humana. Debe exigírseles el máximo de sacrificio a los más ricos, un máximo de racionalidad para el empleo de los recursos, y un máximo de justicia para la especie humana”.

“En Haití se pondrá a prueba cuánto puede durar el espíritu de cooperación, antes de que el egoísmo, el chovinismo, los intereses mezquinos y el desprecio por otras naciones prevalezcan”.

¡Que la verdad prevalezca por encima de la mezquindad y las mentiras con que el imperialismo engaña y confunde a los pueblos!

“No puedo, por otro lado, dejar de pensar en un mundo donde más de un tercio de la población carece de atención médica y de medicamentos esenciales para garantizar la salud, situación que se agravará en la medida en que el cambio climático, la escasez de agua y de alimentos sean cada vez mayores, en un mundo globalizado donde la población crece, los bosques desaparecen, la tierra agrícola disminuye, el aire se hace irrespirable, y la especie humana que lo habita ―que emergió hace menos de 200 mil años, es decir 3 500 millones de años después que surgieron las primeras formas de vida en el planeta― corre el riesgo real de desaparecer como especie”.