“Los pueblos piensan que lo único incompatible con el destino de América Latina es la miseria, la explotación feudal, el analfabetismo, los salarios de hambre, el desempleo, la política de represión contra las masas obreras, campesinas y estudiantiles, la discriminación de la mujer, del negro, del indio, del mestizo, la opresión de las oligarquías, el saqueo de sus riquezas por los monopolios yankis, la asfixia moral de sus intelectuales y artistas, la ruina de sus pequeños productores por la competencia extranjera, el subdesarrollo económico, los pueblos sin caminos, sin hospitales, sin viviendas, sin escuelas, sin industrias, el sometimiento al imperialismo, la renuncia a la soberanía nacional y la traición a la patria”.
"La discriminación por razones de raza o de sexo no podía desaparecer de ninguna manera dentro de una sociedad de clases, dentro de una sociedad de explotadores y explotados; los problemas de la discriminación por razones de raza y de sexo han desaparecido en nuestro país, porque desapareció la base de esas dos discriminaciones que es, sencillamente, la explotación del hombre por el hombre."
"Lo que ha hecho esta Revolución por los derechos humanos se demuestra en el hecho de haber puesto fin a toda forma de discriminación, tan repugnante, tan injusta como la que existía en nuestro país, por cuestiones de color de la piel; discriminación por cuestiones de sexo y otras similares."
"Por razones puramente racistas, las peores y las más prolongadas sanciones penales recaen sobre los afronorteamericanos, y dentro de la rica sociedad norteamericana les corresponden la mayor pobreza y las más miserables condiciones de vida".
“El racismo, la discriminación racial y la xenofobia constituyen un fenómeno social, cultural y político, no un instinto natural de los seres humanos; son hijos directos de las guerras, las conquistas militares, la esclavización y la explotación individual o colectiva de los más débiles por los más poderosos a lo largo de la historia de las sociedades humanas”.
“Esta pudiera decirse, con razón, que fue la cuna de la liberación de Sudáfrica; pero un día será como la cuna de la dignidad de toda África. Y no es que el África no haya luchado, no es que el África no cuente con miles y decenas de miles de actos heroicos, pero aquí quedaba el más doloroso recinto de un sistema de esclavización y de injusticia…”
“El racismo y la discriminación existen en la sociedad estadounidense desde que nació, hace más de dos siglos. Negros y latinoamericanos han sido allí siempre discriminados. Sus ciudadanos fueron educados en el consumismo. La humanidad está objetivamente amenazada por sus armas de exterminio masivo”.
"La superpotencia hegemónica debe saldar, además, la deuda particular que tiene con los afronorteamericanos, con los indios encerrados en las reservaciones, y con las decenas de millones de inmigrantes latinoamericanos, caribeños y de otros países pobres, de color indio, amarillo, negro o mestizo, víctimas de la discriminación y el desprecio".