“Sin una revolución educacional, bien profunda, la injusticia y la desigualdad continuarán prevaleciendo aun por encima de las satisfacciones materiales de todos los ciudadanos del país”.

“En Cuba, la pesadilla social y humana denunciada en 1953, que dio origen a nuestra lucha, había quedado atrás pocos años después del triunfo de 1959. Pronto no hubo (…) niños desnutridos, descalzos y llenos de parásitos, sin escuelas o maestros aunque fuese debajo de un árbol; ya no se producían entre ellos las muertes masivas por hambre, enfermedades o falta de recursos o de atención médica; los largos meses sin ocupación laboral desaparecieron; no se volvieron a ver hombres y mujeres en las áreas rurales sin trabajo."

“Hay gentes solapadas impacientes por lanzar nuevos zarpazos, incapaces de comprender que no hay ya fuerza en el mundo que pueda vencer a la Revolución Cubana si, como lo hemos hecho durante medio siglo, somos capaces de percibir y superar nuestros errores, y de preservar las virtudes que nos dieron y nos darán siempre la victoria”.

“La interpretación del Himno el 20 de octubre coincide con el hecho de armas con el que la Revolución alcanza la primera y más importante victoria sobre las tropas coloniales españolas. La capitulación de Bayamo y la entrada victoriosa de Céspedes, suponen la culminación del acto de rebeldía iniciado el 10 de octubre en el ingenio "La Demajagua", que marcó un viraje en la historia del país e hizo nacer, sobre los escombros de los primeros reductos coloniales, la nación cubana”.

“La UNEAC y la Asociación "Hermanos Saíz" mantendrán un vínculo estrecho con estos jóvenes trabajadores de la cultura a través de este pujante movimiento que habrá de crearse con la introducción masiva de miles de instructores de arte cada año”.

"Cuando en el futuro hoy incierto de la humanidad se hable de revoluciones y de cambios sociales verdaderamente profundos e indelebles, nadie podrá olvidar la obra que aquí nos reúne. Nuestro pueblo se siente orgulloso de ustedes."

“Hay que mantener a los profesores que hoy están en nuestras aulas, e incrementar su reserva, cuidar celosamente los recursos humanos jóvenes que hemos formado en estos años, enfatizando en su profesionalidad y superación; continuar analizando las necesarias transformaciones a que debe ser sometida la enseñanza técnica profesional y el preuniversitario; perfeccionar el proceso de universalización de la educación superior, y lograr que todas las universidades del país transiten a partir de esta idea hacia esa excelencia académica y revolucionaria que el país demanda de sus estudiantes y profesores universitarios”.

“En el transcurso de la Batalla de Ideas se alcanzó un viejo sueño: la universalización de la educación superior, abriendo el acceso a las universidades a todos los jóvenes egresados de los Programas de la Revolución y a los trabajadores en general”.

“A veces es tal la ignorancia en algún rinconcito del país, que algunas personas ignoran que existe la seguridad social o la posibilidad de recibir la atención requerida; pero, incluso, para aquellos hay un ejército que los localiza, los pesa, mide su estatura para ver si están acorde peso y talla con la edad correspondiente: los trabajadores sociales”.

“Un brillante porvenir nos espera, y trabajamos por ese porvenir. Nada podrá vencernos. Pueden desaparecer del mapa al país, pero no podrán desaparecer a la Revolución del mapa del país. No habrá pueblo que se rinda, no habrá revolucionario que claudique. Nosotros no lo hicimos, ni lo haremos jamás.”

“Una revolución es el triunfo de la virtud sobre el vicio, es el triunfo del honor sobre la deshonra, es el triunfo de la integridad moral y patriótica contra el mercenarismo y el vicio”.

“Es fabuloso el camino que se abre hacia la formación de sensibilidad y apreciación de las artes entre los más jóvenes y hacia el ambicioso propósito de crear una cultura general integral masiva en nuestro pueblo”.