“Debemos recordar que un día como hoy, una tarde como esta, se proclamó el carácter socialista de la Revolución. Esa fue, pudiéramos decir, la primera gran salva de artillería en respuesta a la agresión.”
“Si nuestra tierra no tuviera suficiente honor y gloria, como la que ha conquistado durante tanto tiempo, bastarían este honor y esta gloria de haber luchado […] contra ese imperio superpoderoso, y que aún se mantenga, como se seguirá manteniendo, erguida e invencible nuestra Revolución."
“No es cuestión de hombres. Ha sido un privilegio para muchos de nosotros haber estado aquí en la Revolución durante muchos años. Es un honor el que nos hacen los imperialistas cuando nos quieren expulsar de la Revolución, cuando nos quieren expulsar de la patria, cuando nos quieren expulsar de nuestras responsabilidades, porque saben que con nosotros no hay arreglo indigno. ¡Pero se equivocan! ¡No importa los que estén aquí; detrás de los que están aquí, vendrán otros como ustedes y serán iguales o mejores que nosotros! Pueden desaparecernos uno a uno y tendrán que llegar hasta el último; y el último, junto al último tronco, con el último fusil, como decía Martí, combatiendo”.
“Dentro de nuestra concepción revolucionaria y verdaderamente socialista, cabe perfectamente la idea de la inversión extranjera, y el máximo de posibilidades, garantías y seguridad para los que inviertan en nuestro país”.
"Profundizar en la conciencia, formar carácter, educar en la dura escuela de la vida de nuestra época, sembrar ideas sólidas, utilizar argumentos que son irrebatibles, predicar con el ejemplo y confiar en el honor del hombre, puede lograr que, de cada diez, nueve permanezcan en sus puestos de combate junto a la bandera, junto a la Revolución y junto a la Patria".
“(…) veo una hora nueva en Venezuela, pilar inconmovible e inseparable de la historia y el destino de nuestra América. Uno tiene derecho a confiar en la experiencia o en su punto de vista; no porque seamos infalibles ni mucho menos o porque no hayamos cometido errores, sino porque hemos tenido la oportunidad de estudiar en el largo curso de una academia de 40 años de Revolución”.
“Ustedes saben muy bien que este sistema, este gobierno, esta Revolución no se ha mantenido jamás por la fuerza de las armas; se ha mantenido y se mantiene por la fuerza de sus ideas, por la justeza de su causa.”
“Hay que buscar conceptos y hay que tener ideas que permitan un mundo viable, un mundo sostenible, un mundo mejor”.
"Ningún pueblo se hace revolucionario por la fuerza. Quienes siembran ideas no necesitan jamás reprimir al pueblo. Las armas, en manos de ese mismo pueblo, son para luchar contra los que desde el exterior intenten arrebatarle sus conquistas".
"Una revolución solo puede ser hija de la cultura y las ideas".
“La fortuna quiso que Venezuela fuera el país que más luchara por la independencia de este hemisferio. Comenzó por aquí, y contaron con un legendario precursor como Miranda, que llegó a dirigir hasta un ejército francés en campaña, librando batallas famosas que en determinado momento evitaron a la Revolución Francesa una invasión de su territorio”.
"Nosotros somos un pueblo pequeño, pero con millones de gente que han de andar unidas empujando en una misma dirección, halando en una misma dirección. La Revolución es una inmensa carreta que todos tenemos que llevarla sobre nuestros hombros, cargarla, arrastrarla. Es de locos que nos pongan como individuos o como yuntas a halar cada uno en una dirección diferente."