“Viet Nam es un nombre sumamente querido y sumamente cercano en el corazón de todos los cubanos. Viet Nam ha sido para nosotros un ejemplo y un aliento en nuestra lucha. El pueblo cubano está sumamente consciente del extraordinario papel que ha desempeñado el pueblo de Viet Nam en el seno del movimiento revolucionario mundial y en la lucha de liberación de los pueblos. Viet Nam brinda a todos los pueblos explotados y oprimidos una lección inolvidable. Ningún movimiento de liberación, ningún pueblo de los que han luchado por su independencia, ha tenido que llevar a cabo una lucha tan larga y tan heroica como el pueblo de Viet Nam.”
“Julio Antonio Mella, un día dijiste que aún después de muertos somos útiles, porque servimos de bandera. ¡Y así ha sido! ¡Tú fuiste siempre bandera de nuestros obreros y nuestros jóvenes en las luchas revolucionarias, y hoy eres bandera alentadora, ejemplar, victoriosa e invencible de la Revolución socialista de Cuba!”
“El pasado era del coloniaje y del imperialismo; el futuro es de la humanidad, es de los pueblos, es de la revolución. Y los hechos lo van demostrando en este hemisferio y en todas partes.”
“El revolucionario es una síntesis de la sensibilidad humana, del sentimiento natural de rechazo a la injusticia y a la opresión”.
“Conoce nuestro pueblo perfectamente cuán distinta fue la conducta de los combatientes revolucionarios siempre, y en toda la historia de la Revolución, (…) porque por encima de todo han prevalecido los principios de la Revolución, la moral de la Revolución, la disciplina de la Revolución y la dignidad de la Revolución”
“Esto tiene un simbolismo muy grande, porque demuestra cómo el crimen no puede matar las ideas, cómo el crimen no puede detener la marcha victoriosa de un pueblo; cómo el crimen, por monstruoso que sea, no puede matar la vida, y cómo la vida de cada uno de nosotros no pertenece a sí mismo, sino que pertenece a todos. Todos somos parte de algo mucho mayor que nosotros, que es la patria, el pueblo; nuestras vidas son parte de la vida infinita e inmortal de la nación cubana y de nuestro pueblo revolucionario.”
“Sin ideas y concepciones claras no es posible la revolución aun cuando existan las condiciones objetivas. Mas sin lucha enérgica, firme, decidida, e inteligente, a lo que puede añadirse una enorme dosis de audacia, no hay revolución posible”.
“Los revolucionarios, por naturaleza, somos optimistas. No creemos, sin embargo, en la espontaneidad: creemos que la paz, la distensión, la coexistencia civilizada entre los Estados, debemos conquistarlas con nuestra lucha y con nuestra fuerza”.
“La paz es solo la condición primaria para poder volcar, consecuentemente, los colosales caudales de energía y recursos necesarios para que toda la humanidad, y no solo una parte de ella, pueda vivir en forma honorable, decente y decorosa.”
“Y nuestra Revolución nació luchando contra la injusticia, contra la tiranía; viendo como todos los días perseguían a nuestros compañeros, los asesinaban, los torturaban, y nuestro pueblo se educó en el odio mas profundo al crimen, a la injusticia, a la tortura, a las violaciones contra la persona humana. […]. Y en esos principios se educó nuestro pueblo; esos principios se convirtieron en un valor, en una cultura de nuestro pueblo. Y si algo ha caracterizado a nuestra Revolución es la lealtad a los principios.”
“Quien conozca la realidad del mundo, sabe que lo que nuestro pueblo está haciendo hoy es una proeza. Esa proeza se la debemos al socialismo, esa proeza se la debemos a la unidad de nuestro pueblo, esa proeza se la debemos al espíritu revolucionario de nuestro pueblo”.
“El Partido es nuestro instrumento fundamental, por excelencia, de la Revolución y de la construcción del socialismo, tarea histórica y extraordinariamente difícil cuando tiene que construirse en las condiciones en que lo ha tenido que construir nuestro país”.