"… es esencial, fundamental, que los Estados y los gobiernos se ocupen adecuadamente y prioricen la salud pública."

“En Cuba, la pesadilla social y humana denunciada en 1953, que dio origen a nuestra lucha, había quedado atrás pocos años después del triunfo de 1959. Pronto no hubo (…) niños desnutridos, descalzos y llenos de parásitos, sin escuelas o maestros aunque fuese debajo de un árbol; ya no se producían entre ellos las muertes masivas por hambre, enfermedades o falta de recursos o de atención médica; los largos meses sin ocupación laboral desaparecieron; no se volvieron a ver hombres y mujeres en las áreas rurales sin trabajo."

“La Brigada “Henry Reeve” ha sido creada, y cualquiera que sea la tarea que ustedes asuman en cualquier rincón del mundo o en nuestra propia patria, llevarán siempre la gloria de la respuesta valiente y digna que han dado al llamado de solidaridad con el pueblo hermano de Estados Unidos, y en especial sus hijos más humildes.

¡Adelante, generosos defensores de la salud y de la vida, vencedores del dolor y de la muerte!”

"La ley ciega del mercado rige la prestación de ese vital servicio, y los precios se vuelven inaccesibles para muchas personas aun dentro de los países desarrollados. A la economía de los Estados Unidos los servicios médicos le aportan Producto Interno Bruto, pero no generan conciencia a los que los prestan ni tranquilidad en los que los reciben.”


 

 

 

“Bush descubre que el sistema económico y político de su imperio no puede competir en servicios vitales, como la salud y la educación, con la Cuba agredida y bloqueada durante casi 50 años. Todo el mundo conoce que la especialidad de Estados Unidos en materia de educación es el robo de cerebros.”

“Hoy la rehabilitación adquiere una especial y novedosa significación relacionada con la vida. […] El servicio beneficia a todos los habitantes del país, donde hoy se nace con una perspectiva de vida que alcanza ya los 77 años y continúa creciendo. ”

“Un profesional de la salud sin un texto especializado en sus manos es como un cristiano sin Biblia.”

“Los médicos y los demás profesionales y técnicos de la salud cubanos constituyen una fuerza excepcional. Ningún país cuenta con algo similar; igual que los soldados internacionalistas de nuestra isla, se formaron en el combate. Sus misiones en el exterior se atienen a rigurosas normas éticas. Sus servicios se prestan gratuitamente o se comercializan, según las circunstancias del país receptor. Ellos no son exportables. Sin embargo, los libros no alcanzan. No basta que en las bibliotecas haya suficientes para las consultas incesantes que tienen lugar. Hace falta que cada uno de nuestros profesionales de la salud posea un texto clásico de su especialidad, y si desempeña o practica dos, tres o más misiones en el hospital o policlínico, debe disponer de un ejemplar clásico de cada una.”

“En Timor Leste, que antes de la independencia sufrió genocidio, surgieron conflictos internos apoyados por Australia que, aliada de Estados Unidos, se apropió de los campos de gas, en las proximidades de las costas timorenses. En ninguna circunstancia los médicos cubanos abandonaron a sus pacientes, que eran todos los habitantes de la pequeña nación. Allí quedó el personal que los sustituyó. Esos sí son médicos y graduados cubanos, de los cuales hay miles, que el imperio hace indecibles esfuerzos por sobornar, alcanzando exiguos resultados. Ningún otro país del hemisferio occidental o del mundo posee semejante riqueza. Hoy formamos a cientos de jóvenes timorenses en nuestras facultades de Medicina. Los médicos que acaban de regresar muestran un ejemplo de lo que puede la conciencia.”

"El hecho real es que Bush y su grupo están más atrapados por los errores de política exterior que el propio Nixon cuando renunció en 1972. La sangrienta guerra de Iraq y el rechazo de la población de Estados Unidos, el precio en vidas humanas, el número elevadísimo de heridos y mutilados por cada fallecido en la aventura bélica, muestran una situación llena de contradicciones: la deteriorada imagen de Estados Unidos y la imposibilidad de renunciar a las guerras de conquista por las materias primas, el dólar y el precio del oro, la devaluación de la moneda y la inflación, el consumismo y la incapacidad de autoabastecerse de bienes de consumo, la producción de etanol y la escasez mundial de alimentos, los métodos fascistas y la demagogia democrática, las prácticas de tortura y cárceles secretas y los derechos humanos, la contaminación ambiental máxima del país y el derecho de la especie a la supervivencia, los beneficios de la ciencia para la salud y el uso de la misma para liquidar o invalidar masivamente a los seres humanos, el robo de cerebros y el subdesarrollo de los países pobres, el precio del petróleo y el derroche cada vez mayor de energía, las elecciones de noviembre y los latinos que en número creciente mueren en la frontera. […] La lista sería interminable. Es en esencia una contradicción entre la vida y la muerte."

“Quizás el más impactante aspecto de nuestra cooperación médica radica en la formación de [...] jóvenes bolivianos que estudian medicina en Cuba, [...] en la Escuela Latinoamericana de Medicina, en la que se han producido ya tres graduaciones con excelentes resultados [...]. No exagero si afirmo que entre los más firmes y combativos amigos de Cuba en América Latina, y por supuesto en Bolivia, están los familiares cuyos hijos estudian esa especialidad en nuestra patria.”  

“Para los pueblos y gobiernos de América Latina será una prueba de fuego. Para nuestros médicos y educadores, cualquier cosa que ocurra en el país donde desempeñan su noble y pacífico trabajo, también lo será. Ellos, ante situaciones de peligro, no abandonarán a sus pacientes y alumnos.”