“¿Hasta cuándo vamos a permanecer en el letargo? ¿Hasta cuándo vamos a ser piezas indefensas de un continente a quien su libertador lo concibió como algo más digno, más grande? ¿Hasta cuándo los latinoamericanos vamos a estar viviendo en esta atmósfera mezquina y ridícula? ¿Hasta cuándo vamos a permanecer divididos? ¿Hasta cuándo vamos a ser víctimas de intereses poderosos que se ensañan con cada uno de nuestros pueblos? ¿Cuándo vamos a lanzar la gran consigna de unión? Se lanza la consigna de unidad dentro de las naciones, ¿por qué no se lanza también la consigna de unidad de las naciones?”
"No solo sabremos resistir cualquier agresión sino que sabremos vencer a cualquier agresión y nuevamente no tendriamos otra disyuntiva que aquella con que iniciamos la lucha revolucionaria, la de la libertad o la muerte, solo que ahora libertad quiere decir patria y la disyuntiva nuestra sería patria o muerte"
"Nosotros tenemos con qué defender nuestra soberanía, porque tenemos las armas para defenderla y, sobre todo, tenemos lo más importante, tenemos todo un pueblo para defender esa soberanía. Luego la soberanía de Cuba y el principio de autodeterminación lo estamos defendiendo nosotros aquí, en primer lugar, pero, sin embargo, allí Cuba no está librando una batalla por Cuba, está librando una batalla por toda la América, porque los demás pueblos están desarmados, los demás pueblos, muchos de los pueblos de América Latina están indefensos frente a la injerencia y frente al intervencionismo".
"¡Este derecho de autodeterminación, el derecho a la soberanía de Cuba, lo defendemos los cubanos con nuestros cañones, con nuestros tanques, con nuestros ejércitos, con nuestras divisiones!"
“Los pueblos piensan que lo único incompatible con el destino de América Latina es la miseria, la explotación feudal, el analfabetismo, los salarios de hambre, el desempleo, la política de represión contra las masas obreras, campesinas y estudiantiles, la discriminación de la mujer, del negro, del indio, del mestizo, la opresión de las oligarquías, el saqueo de sus riquezas por los monopolios yankis, la asfixia moral de sus intelectuales y artistas, la ruina de sus pequeños productores por la competencia extranjera, el subdesarrollo económico, los pueblos sin caminos, sin hospitales, sin viviendas, sin escuelas, sin industrias, el sometimiento al imperialismo, la renuncia a la soberanía nacional y la traición a la patria”.
“Cuba no estaría donde está, ni nuestra patria ocuparía el lugar que hoy ocupa en el concepto de los demás pueblos del mundo, si detrás de la patria, si detrás de la bandera soberana de la patria, si detrás de la Revolución no estuviera el pueblo, si detrás de esta Revolución no estuviera este pueblo”.
“Si detrás de la patria soberana, si detrás de la bandera libre, si detrás de la Revolución redentora no hubiera un pueblo firme y heroico como este, la patria ni sería libre ni la bandera sería soberana, ni la Revolución marcharía adelante con la firmeza inquebrantable con que marcha”.
“Sabemos que nada podrá aplastar la Revolución, pero sabemos también que cada esfuerzo nuevo que hacemos nos hace más fuertes, hace a nuestra Revolución más fuerte, hace a nuestra Revolución más segura y hace a nuestra Revolución más libre; hace a nuestro pueblo más dueño de su destino…!”
"Nuestro país (...) podrá ser barrido de la faz de la Tierra, pero jamás podrá ser conquistado y sometido."
“¡Confíen en Cuba! Cuba no solo está defendiendo allí en aquella trinchera su propia soberanía: nosotros entendemos que desde aquella trinchera estamos defendiendo también los intereses de los demás pueblos de América Latina.”
"Digo que no hay mundo unipolar, porque por lo menos hay un pedazo de tierra, y no es el único, donde los yanquis no mandan y donde los yanquis no mandarán. Y si un día lo intentan, tendrá que ser sobre nuestras cenizas, sobre nuestros huesos, sobre nuestra sangre."
“Hace ya un año, en expresión de nuestra voluntad política soberana, decidimos constituir la Asociación de Estados del Caribe. Tenemos ante nosotros un gran desafío. Se trata de forjar un destino común para naciones notablemente dispares en cuanto a tamaño, población y desarrollo [….]. La región comprende, por fin, que en la unidad está el camino futuro de nuestros pueblos.”