“El Partido es nuestro instrumento fundamental, por excelencia, de la Revolución y de la construcción del socialismo, tarea histórica y extraordinariamente difícil cuando tiene que construirse en las condiciones en que lo ha tenido que construir nuestro país”.
“Los valores que defendemos son muy sagrados, son muy altos, son muy poderosos, son los valores de la patria, son los valores de la Revolución, son los valores del socialismo son los valores de la justicia, son los valores de la igualdad, son los valores de la dignidad y del honor del hombre. Esos valores tienen un peso tremendo”.
“Pero estos tiempos son más difíciles, mucho más difíciles, tenemos que estar conscientes de eso; se requiere un esfuerzo mayor, se requiere una valentía mayor, se requiere un heroísmo mayor, se requiere una inteligencia mayor, se requiere una organización más eficiente, se requiere una moral más alta, se requiere una lucha más tenaz, precisamente para preservar la patria, la Revolución y las conquistas del socialismo”.
“Compórtense siempre como jóvenes conscientes de la tarea que los espera, como jóvenes conscientes de una nueva etapa en la historia del hombre”.
“Los pueblos tienen que luchar para proteger no ya su economía, sus derechos; tienen que luchar para defender su propia supervivencia”.
"Hay que levantar el espíritu de lucha de los pueblos, su voluntad de resistir; hay que hacerlos tomar conciencia de que tienen que irse preparando para nuevos conceptos, una nueva concepción del mundo, un nuevo orden económico mundial verdaderamente justo, que es lo que debe resultar de la lucha de los pueblos".
“El mundo, cada vez más y más ingobernable, luchará hasta que el hegemonismo y el avasallamiento de los pueblos sean totalmente insostenibles”.
"Sin el socialismo Cuba, aunque sin pretenderlo, no se habría convertido en ejemplo para muchas personas en el mundo y en el vocero leal y constante de las causas más justas"
“Sin el socialismo las familias cubanas no podrían ver crecer a sus hijos sanos, instruidos, preparados, sin temor a que alguien los induzca a la droga, o al vicio, o puedan morir en sus escuelas a manos de sus propios compañeros. Sin el socialismo Cuba no sería, como lo es hoy, la más sólida barrera en el hemisferio contra el tráfico de drogas, en beneficio incluso de la sociedad norteamericana”.
“En Girón nuestro pueblo patriota y heroico, que había madurado extraordinariamente en apenas dos años de enfrentamiento al poderoso imperio, sin temor ni vacilación alguna combatió por el socialismo. Atrás quedó aplastada para siempre la peregrina idea de que los sufrimientos soportados, la sangre y las lágrimas derramadas durante casi cien años de lucha por la independencia y la justicia contra el colonialismo español y su modelo esclavista de explotación, y más tarde contra el dominio imperialista y los gobiernos corruptos y sanguinarios impuestos a Cuba por Estados Unidos, eran para reconstruir una sociedad neocolonialista, capitalista y burguesa. (…) Lo hicimos en el momento histórico exacto y preciso, ni un minuto antes ni un minuto después, y fuimos lo suficientemente audaces para intentarlo”.
“¡Nuestra independencia, nuestros principios y nuestras conquistas sociales los defenderemos con honor hasta la última gota de sangre, si somos agredidos!”
“Las bases, la concepción, los propósitos verdaderos, los ánimos y las condiciones para tal guerra se han ido estableciendo precipitadamente en los últimos días. Nadie podría afirmar que era algo no pensado desde hace rato, que esperaba una oportunidad. Aquellos que después del llamado fin de la guerra fría continuaron armándose hasta los dientes y desarrollando los más sofisticados medios para matar y exterminar seres humanos, eran conscientes de que la inversión de fabulosas sumas en gastos militares les daría el privilegio de imponer un dominio completo y total sobre los demás pueblos del mundo. Los ideólogos del sistema imperialista sabían bien lo que hacían y para qué lo hacían”.