“Y nuestra Revolución nació luchando contra la injusticia, contra la tiranía; viendo como todos los días perseguían a nuestros compañeros, los asesinaban, los torturaban, y nuestro pueblo se educó en el odio mas profundo al crimen, a la injusticia, a la tortura, a las violaciones contra la persona humana. […]. Y en esos principios se educó nuestro pueblo; esos principios se convirtieron en un valor, en una cultura de nuestro pueblo. Y si algo ha caracterizado a nuestra Revolución es la lealtad a los principios.”

“Los educadores son y tienen que ser vanguardias de la liberación de nuestros pueblos, en el sentido real de la palabra, para alcanzar la independencia, vanguardias de la integración de nuestros pueblos, más que los soldados”.

“¡Sin honor, sin decoro, sin independencia y sin dignidad no es nada un pueblo, no importa la vida de un pueblo!”

“Esa es la maravillosa virtud del hombre, que es capaz de entregarlo todo, de entregar su vida, de entregarlo todo por una idea, por una causa, por un sentimiento noble, por un espíritu de solidaridad.”

“Los valores que defendemos son muy sagrados, son muy altos, son muy poderosos, son los valores de la patria, son los valores de la Revolución, son los valores del socialismo son los valores de la justicia, son los valores de la igualdad, son los valores de la dignidad y del honor del hombre. Esos valores tienen un peso tremendo”.

“Es una tradición que tenemos desde la guerra de liberación, hicimos nuestra guerra siendo generoso, respetando al adversario, respetando al enemigo. Ese es un factor fundamental en nuestra historia, y si no fuéramos así, no tendríamos el apoyo del pueblo....”

"Profundizar en la conciencia, formar carácter, educar en la dura escuela de la vida de nuestra época, sembrar ideas sólidas, utilizar argumentos que son irrebatibles, predicar con el ejemplo y confiar en el honor del hombre, puede lograr que, de cada diez, nueve permanezcan en sus puestos de combate junto a la bandera, junto a la Revolución y junto a la Patria".

"Ningún pueblo se hace revolucionario por la fuerza. Quienes siembran ideas no necesitan jamás reprimir al pueblo. Las armas, en manos de ese mismo pueblo, son para luchar contra los que desde el exterior intenten arrebatarle sus conquistas".

 

"Una revolución solo puede ser hija de la cultura y las ideas".

“Defenderemos la soberanía como algo sagrado mientras haya unos muy poderosos y otros muy débiles; mientras todos no estén dispuestos a renunciar a ella en aras de una soberanía universal”.

"Nuestro país vive de valores. Ha resistido por valores, librando no solo batallas económicas, sino también en el terreno de la lucha contra el terrorismo, los atentados."

"(...) el turismo es hoy necesidad imprescindible de nuestra economía, pero no un turismo de juego y de casinos, ni un turismo de prostíbulos; no lo aceptamos ni estamos dispuestos a tolerarlo, porque todo el oro del mundo vale menos que la dignidad de una mujer y, más aún, que la dignidad de una adolescente. La venta de menores a extranjeros para prácticas sexuales o la extracción de órganos vitales se castiga severamente. La grotesca y repugnante violación de niñas o niños con circunstancias agravantes no es admisible".