“De los laboratorios puede salir un medicamento que salve vidas, algo socialmente muy valioso si tal producto pudiera ponerse al alcance de todos. Pero de los laboratorios están naciendo también todo tipo de armamentos que pueden poner fin a la vida humana”.
“Utilizaremos la computación no para fabricar armas de destrucción masiva y exterminar vidas sino para transmitir conocimientos a otros pueblos. Desde el punto de vista económico, el desarrollo de las inteligencias y las conciencias de nuestros compatriotas, gracias a la Revolución, nos permiten no sólo cooperar con los pueblos que más lo necesitan sin costo alguno, sino también exportar servicios especializados, incluidos los de salud, a países con más recursos que nuestra patria. En ese terreno Estados Unidos no podría competir jamás con Cuba.”
"Las guerras entre las potencias no parecen ser ya la solución posible a las grandes contradicciones, como lo fueron hasta la segunda mitad del siglo XX; pero, a su vez, han incidido de tal forma sobre los factores que hacen posible la supervivencia humana, que pueden poner fin prematuramente a la existencia de la actual especie inteligente que habita nuestro planeta."
“Cualquier gobierno del mundo está obligado a respetar el derecho a la vida de cualquier nación y del conjunto de todos los pueblos del planeta”.
“Los pueblos están en el deber de exigir a los líderes políticos su derecho a vivir. Cuando la vida de su especie, de su pueblo y de sus seres más queridos corren semejante riesgo, nadie puede darse el lujo de ser indiferente, ni se puede perder un minuto en exigir el respeto a ese derecho; mañana sería demasiado tarde”.
"Aunque lastima nuestra modestia, constituye un amargo deber consignar que nuestro bloqueado, amenazado y calumniado país, ha demostrado que los pueblos latinoamericanos pueden vivir sin violencia y sin drogas. Pueden incluso vivir, y así ha ocurrido durante más de medio siglo, sin relaciones con Estados Unidos. Esto último, no lo hemos demostrado nosotros; lo demostraron ellos. "
“Mientras exista la vida de nuestra especie, toda persona tiene el deber sagrado de ser optimista”.
“No se trata del derecho legítimo del pueblo israelita a vivir y trabajar en paz y libertad, se trata precisamente del derecho de los demás pueblos de la región a la libertad y a la paz”.
“(...) Nicolás Maduro, un hombre de pura estirpe obrera, modesto, honrado y pobre, que nunca aspiró a cargo alguno y hoy se entrega a cumplir el deber que puso en sus manos el inolvidable Hugo Chávez, líder de la Revolución Bolivariana, cuando el azar de la vida le impidió seguir dedicando cada minuto, cada segundo, a lo que hoy constituye el más noble sueño de la humanidad. Maduro ha demostrado el talento, integridad y energía que el gran líder supuso en él”.
“Luchar por la paz es el deber más sagrado de todos los seres humanos, cualesquiera que sean sus religiones o país de nacimiento, el color de su piel, su edad adulta o su juventud”.
"(...) el primer derecho humano es el derecho a pensar, el derecho a creer, el derecho a vivir, el derecho a saber, el derecho a conocer la dignidad, el derecho a ser tratado como los demás seres humanos, el derecho a ser independiente, el derecho a la soberanía como pueblo, el derecho a la dignidad como hombre".