“El derrocamiento del fascismo creó condiciones nuevas para todo el mundo. Antes de la Segunda Guerra Mundial, si mirábamos los mapas de África, nos encontrábamos con que no había un solo pueblo libre en todo el continente africano; si mirábamos al continente asiático, veíamos que existían muy pocos pueblos que no estuvieran colonizados en aquel continente; si mirábamos a la América Latina, la veíamos absolutamente dominada por el imperialismo yanki. Unas pocas potencias se habían repartido el mundo, lo esclavizaban y lo explotaban”.

" (...) Los cubanos hemos ayudado a nuestros hermanos angolanos, en primer lugar por un principio revolucionario, porque somos internacionalistas, y en segundo lugar, porque nuestro pueblo es un pueblo latinoamericano y es un pueblo latinoafricano. Millones de africanos fueron trasladados a Cuba como esclavos por los colonialistas, un aparte importante de la sangre cubana es sangre africana. Y hoy nuestro pueblo es un pueblo revolucionario, un pueblo libre y un pueblo internacionalista capaz de cumplir sus deberes revolucionarios y capaz de cumplir sus deberes con sus hermanos de Angola."

"Nuestra ayuda fue cumpliendo un mandato de nuestros principios. Y lo que interesa a nuestro pueblo, el único interés de nuestro pueblo, es el avance de la revolución en Angola, el éxito de Angola, el avance de la revolución en África, la liberación total en África. Y hemos cumplido cabalmente con estos principios."

“(…) nuestra colaboración con el pueblo de Angola en la paz, igual que en la guerra, significa esfuerzos y significa sacrificios. Si algo les puedo decir hoy a nuestros compatriotas, si algo les puedo pedir, es mantener en alto siempre los principios revolucionarios, las banderas del internacionalismo, la humildad, la modestia”.

“El crimen más grande que se puede cometer hoy contra este continente es el neocolonialismo, el intento de establecer el capitalismo en los pueblos de África”.

“Nosotros somos testigos, como lo son los gobiernos progresistas del mundo, de que el pueblo de Angola, después de la independencia, ha seguido una política de paz y de buenas relaciones con los países vecinos africanos”.

"Es verdaderamente indignante ver que el capitalismo, el imperialismo, después de la independencia, trató de establecer allí el neocolonialismo; el intento de desarrollo capitalista, el intento de controlar los recursos naturales a través de los monopolios".

“Los problemas de África y del Medio Oriente se han convertido en el centro de la situación internacional de nuestros días y sus decisiones no solo influirán en el problema de la distensión internacional, que es el foco de las preocupaciones universales, sino que además determinarán el destino de los pueblos africanos, del pueblo árabe de Palestina y con ello el rumbo de la lucha de los países que en Asia, África y América Latina combaten por lograr consolidar y desarrollar sus independencias nacionales, e incorporarse a plenitud de igualdad y de derechos en el torrente de progreso que conduce a la humanidad hacia metas económicas y sociales más altas”.

“Nuestra colaboración con la hermana República de Angola en momentos difíciles ayudó a preservar la independencia, (…) les dio tiempo para organizar, para desarrollar sus propias fuerzas armadas y para contar hoy con un numeroso y aguerrido contingente de combatientes, un numeroso y aguerrido contingente de cuadros y una fuerza real que los hace capaces de cumplir dificilísimas misiones de combate en la lucha contra las bandas mercenarias y en la lucha contra los fascistas sudafricanos”.

“Tenemos el honor de haber puesto un grano de arena en la lucha por la liberación de las colonias en el Africa y en la lucha contra una de las formas más detestables de injusticia y de opresión que fue el apartheid en Sudáfrica.”

“Los problemas del mundo se agravan con sus ideas neoliberales y con las recetas políticas que les han aplicado a los países desde África hasta América Latina. Nosotros, desde que levantamos la primera arma en nuestra lucha por la independencia no queríamos recetas de nadie, y nadie tenía que darnos receta. Nadie dio recetas a Céspedes, ni a Agramonte, ni a Martí, ni a Maceo, ni a ninguno de los padres que fundaron esta nación”.

"Ahora existen las avenidas de las comunicaciones, la red esta de Internet.  Se han inventado muchas cosas, lo que no se sabe es el efecto sobre la salud humana, que bien valdría la pena saberlo.  No van a ser las empresas productoras de computadoras o las de teléfonos celulares las que van a hacer un estudio de esa naturaleza, van a ser los biólogos, los médicos y los investigadores que estén interesados realmente en la salud humana y no en el negocio".