“Jamás la causa palestina pareció más justa que en el contraste con la brutalidad repulsiva de sus adversarios. La humanidad no olvidará ni el heroísmo de los agredidos ni la barbarie de los agresores. Es dramático que el pueblo hebreo, que suscitó compasión y simpatías universales cuando Hitler amenazó con su exterminio, haya sido conducido por el sionismo a comprometerse en este insano genocidio. Se explica, por ello, que en el propio Israel haya surgido un clamor de paz y el reclamo de castigo para los responsables de aquellas matanzas”.
“Los pueblos lucharán por preservar su independencia y su vida; lucharán para evitar que el mundo sea convertido en un inmenso cementerio; lucharán y pagarán el precio que sea necesario para que la humanidad sobreviva!”
"Cesen los egoísmos, cesen los hegemonismos, cesen la insensibilidad, la irresponsabilidad y el engaño. Mañana será demasiado tarde para hacer lo que debimos haber hecho hace mucho tiempo".
"No más transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hábitos de consumo que arruinan el medio ambiente. Hágase más racional la vida humana. Aplíquese un orden económico internacional justo. Utilícese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminación"
“Miramos hacia todo el globo terráqueo, con la esperanza de que sobreviva, de que el hombre encuentre suficiente inteligencia y energía para sobrevivir, que la humanidad encuentre suficiente conciencia y espíritu para luchar, porque solo luchando frente a la anarquía, frente a la locura del imperio y del sistema que representa podrá sobrevivir la humanidad”.
“Salvar La Habana Vieja, que ya la estaban destruyendo completa, lo que hoy admira el mundo como Patrimonio de la Humanidad, toda esa arquitectura que tiene un valor incalculable, protegida, donde ya empezaban a hacer helipuertos y edificios altos. Se tarda unos pocos años más la Revolución y no quedaría nada de La Habana Vieja, que es hoy ya no solo un centro cultural admirado por el mundo, sino hasta un centro de riquezas y de ingresos para el país. No hay ciudadano que venga a la capital que no quiera ir a visitar La Habana Vieja, que ha sido preservada por la Revolución”.
"Hoy somos tan internacionalistas como antes. Sería mejor decir que somos más, porque hoy, defendiendo nuestra tierra, estamos defendiendo a miles de millones de personas en el mundo. Digamos, estamos defendiendo valores que pertenecen a la humanidad".
“Lo que reclamamos, y por lo que debemos luchar, es que la globalización inevitable que por ley de la historia hoy se desarrolla, sea la globalización de la fraternidad y la cooperación entre todos los pueblos, del desarrollo sostenible, de la justa distribución y el uso racional de las abundantes riquezas materiales y espirituales que con sus manos y su inteligencia es capaz de crear el hombre, condición indispensable para la patria común ineludible de una humanidad que puede y debe perdurar”.
"(...) reclamamos, y por lo que debemos luchar, es que la globalización inevitable que por ley de la historia hoy se desarrolla, sea la globalización de la fraternidad y la cooperación entre todos los pueblos, del desarrollo sostenible, de la justa distribución y el uso racional de las abundantes riquezas materiales y espirituales que con sus manos y su inteligencia es capaz de crear el hombre, condición indispensable para la patria común ineludible de una humanidad que puede y debe perdurar".
“No es un sueño ni es un imposible que un día todos esos recursos fabulosos que servirían para educar, para enseñar y para mejorar al hombre, puedan ser dedicados a esos fines de carácter humano”.
“(…) si se derrama una gota de sangre, hay que derramarla por la humanidad y hay que derramarla por ese planeta del cual tiene que vivir y vivirá un día la familia humana, y bajo principios que no serán la explotación y el egoísmo despiadado, que no serán la desigualdad y la injusticia; serán realmente la fraternidad, la verdadera fraternidad, la hermandad y la justicia entre todos los seres humanos que habitamos este planeta, y por eso sí vale la pena cualquier sacrificio.”
“Algún día no nos separarán orígenes étnicos, ni chovinismos nacionales ni fronteras, ni ríos ni mares, ni océanos ni distancias. Seremos, por encima de todo, seres humanos llamados a vivir inevitablemente en un mundo globalizado, pero verdaderamente justo, solidario y pacífico. Ese día hay que ganarlo luchando”.