“Se ha querido presentar a Cuba utilizando el deporte como instrumento de la política. Y es exactamente a la inversa, es exactamente a la inversa: la política es un instrumento del deporte. Es decir que el deporte no es un medio, sino es un fin, como actividad humana, como toda actividad que tiene que ver con el hombre y el bienestar del hombre; igual que la educación, la cultura, la salud, las condiciones de vida materiales, la dignidad humana, los sentimientos y los valores de tipo espiritual del hombre, son precisamente los objetivos de la política”.

“¿Cómo puede resistir el pueblo cubano, a 90 millas de Estados Unidos, los planes y las agresiones del imperialismo? Educando políticamente al pueblo, educándolo en la ideología marxista-leninista, profundizando su conciencia política, señalando por encima de todo sus obligaciones y sus deberes revolucionarios y sus deberes internacionalistas”.

“(…) en nuestro país existe una profunda conciencia política, una profunda conciencia socialista, una clara visión de los problemas fundamentales y una fuerte resistencia a la influencia cultural, a la influencia ideológica, a la influencia política del imperialismo yanki, que no solo ha usado contra nosotros la subversión, las invasiones mercenarias, las amenazas de agresión directa, sino que ha empleado sobre todo contra nosotros las armas ideológicas”.

“(…) en nuestro país existe una profunda conciencia política, una profunda conciencia socialista, una clara visión de los problemas fundamentales y una fuerte resistencia a la influencia cultural, a la influencia ideológica, a la influencia política del imperialismo yanki, que no solo ha usado contra nosotros la subversión, las invasiones mercenarias, las amenazas de agresión directa, sino que ha empleado sobre todo contra nosotros las armas ideológicas”.

“Las propias resoluciones de los países no alineados nos ayudan a comprender por dónde pasa hoy la línea divisoria de la política internacional”.

“La crisis económica es consustancial al sistema capitalista, agravada en este caso por la política de guerra fría, la carrera armamentista y la represión del movimiento de liberación nacional que propició el imperialismo norteamericano después de la Segunda Guerra Mundial”.

“(…) el Movimiento de los Países No Alineados ha logrado aglutinar un considerable número de países de diversos matices políticos que han demostrado la posibilidad de actuar en común sobre una serie de importantes cuestiones. Podría afirmarse que de la claridad y decisión con que este Movimiento actúe ahora en los problemas económicos que afectan al mundo subdesarrollado, dependerá en gran parte su futuro”.

“Una vez derrotada la primera intervención contra la Revolución de Octubre, comenzó a surgir con fuerza esta nefasta corriente política en Europa. El fascismo era la expresión más acabada del pensamiento reaccionario burgués e imperialista; y desde que Hitler salió a la palestra pública declaró sus propósitos de agredir un día a la Unión Soviética, proclamó sus doctrinas racistas y sus ideas acerca del exterminio de pueblos enteros, de la esclavización de decenas de millones de hombres y de las conquistas de nuevos territorios”.

“Hay que decir que toda la humanidad pagó muy caro este fenómeno político, que toda la humanidad pagó muy caro este engendro de los burgueses y del imperialismo, porque hasta los propios países capitalistas, en un momento determinado, se vieron agredidos por el fascismo”.

“(…) la política de nuestra Revolución es una política de paz y de relaciones y de coexistencia con regímenes de diferentes ideologías y de diferente sistema social.”

“Otro de esos enunciados, contenía un valioso concepto al consignar: “Nuestra Constitución será la base de un desenvolvimiento superior de la legalidad socialista (…) En esta labor debemos continuar trabajando tesoneramente en los próximos años. Todos y cada uno de nosotros debemos ser firmes baluartes de la Constitución, que aprobará el pueblo, aplicadores y cumplidores de la ley revolucionaria, celosos y estrictos defensores de la legalidad socialista”.

“Creemos que es un texto digno del primer Estado socialista de obreros y campesinos, de trabajadores manuales e intelectuales, del continente americano, en el cual la soberanía y todo el poder pertenecen real y verdaderamente al pueblo laborioso, poder fundamentado en la propiedad colectiva sobre los medios de producción y sustentado en la firme alianza obrero-campesina, guiada por la clase obrera y su vanguardia organizada marxista-leninista, el Partido Comunista de Cuba, fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado”.