“La proclamación de nuestra Constitución socialista, y la creación de los Poderes Populares, han significado un paso extraordinario en la descentralización del Estado, en la participación más directa de las masas en la administración del país, una formidable escuela de gobierno y un enorme impulso a las actividades provinciales y municipales”.
“¡Cuánto me ayudó después, cuando se nos presentó la tarea de cómo resistir, luchar y derrotar a un ejército, aquella frase de Pablo de la Torriente Brau, de que en esas montañas un hombre con un fusil podía detener un ejército! Y fueron proféticas sus palabras”.
"Para mí esta lucha, este movimiento del nuevo cine, constituye una gran batalla, de una enorme trascendencia no solo para nuestra identidad, sino para nuestra liberación, para nuestra independencia, para nuestra supervivencia. Porque si no sobrevivimos culturalmente, tampoco sobreviviremos económica ni políticamente".
“Las elecciones, relativas. En Estados Unidos consisten en escoger muchas veces al menos malo de los dos, evitar elegir al peor (…). Es relativo todo. De dos grandes partidos —ustedes saben cómo son todas esas campañas: montones de millones, televisión y propaganda—, el que tiene dinero es electo”.
“No queremos ser los nuevos indios, mas si no nos unimos, si no cooperamos entre nosotros, si no nos integramos, incluso, si no nos unimos en un futuro políticamente, seremos los nuevos indios del mundo actual”.
“El mundo marcha en una dirección todavía peor: la hegemonía política mundial por una superpotencia que muchas veces se ha excedido en el uso de la fuerza. Se pretende utilizar para ese hegemonismo, incluso, los propios mecanismos de las Naciones Unidas. Nunca como hoy fue tan importante proclamar y defender intransigentemente el principio de que la independencia y la soberanía de cada Estado son sagradas”.
“[...] la cuestión de la ciencia y de la técnica es lo más importante de la política de cualquier gobierno capitalista o socialista [...]”.
"En el capitalismo las elecciones se convierten en verdaderos concursos. Las campañas políticas cuestan millones y millones de dólares. Existen hasta técnicas desarrolladas de cómo inculcar las decisiones del individuo; las desarrollaron los monopolios capitalistas que aprendieron a hacerles propaganda al tabaco, al cigarro, a la bebida, a los refrescos, a todas las cosas, y es la misma técnica que usan, incluso, en las campañas electorales: movilizan grandes cantidades de dinero para tratar de lograr influir en la voluntad, en la decisión de los electores".
“(…) trabajemos por nuestro sistema, apliquemos consecuentemente nuestros principios y aprendamos a ser jueces de nosotros mismos, sin temor a pedirles opinión también a los demás, a escuchar opiniones críticas, criterios, todo lo que se quiera, y discutir todo lo que se quiera; pero debemos tener confianza en nosotros mismos”.
"(...) el diputado tiene una doble representación: representa al distrito y al municipio, y representa a la nación, ninguna de las dos cosas deben olvidarse; y no deben olvidarse jamás de que representan a la nación, porque van a tomar medidas y a adoptar decisiones que afectan a la nación, y en nombre de la nación. Pero también representan al municipio y al distrito de donde provienen, tienen una doble representación, y no pueden olvidar el municipio ni el distrito que los eligió, ni pueden olvidar la necesidad de los contactos, cualesquiera que sean las obligaciones de los diputados a la Asamblea Nacional".
“(…) un diputado debe hacer todo lo que pueda por su país en cualquier parte donde se encuentre, no puede volverse sectario, pensar únicamente en su distrito; pero el diputado debe hacer todo lo que pueda por su distrito, y cuando no pueda hacer nada, hablar con los electores cada vez que pueda y explicarles qué se hace y qué no se hace, qué puede hacerse y qué no puede hacerse. Constantemente hay que estar dando explicaciones”.
“(…) lo que ha significado en el orden personal para los diputados el contacto directo con los electores, las impresiones que han sacado, la admiración que han experimentado, en un proceso donde los diputados aprendieron más que lo que enseñaron en los contactos con la población”.