"¡La defensa nunca se rompe!  ¡El soldado revolucionario nunca se rinde!, y cuando queda aislado pelea él solo como si estuviese con él todo un ejército; siempre con la mente preparada, siempre con el ánimo dispuesto, siempre con el pensamiento firme, y siempre presente el deber del combatiente revolucionario, frente a todas las contingencias, frente a todas las vicisitudes; reaccionar rápidamente, como se reaccionó contra el ataque artero hace un año; siempre, cualquiera que sea el enemigo, cualquiera que sea su fuerza, siempre, como los centinelas de Playa Larga y Playa Girón, con el grito de:  ¡Patria o Muerte! en los labios".

"A los que hicieron esos planes no les preocupó en absoluto cuánto luto y cuánto dolor habrían sembrado en nuestra patria; no les detuvo la violación de las más elementales leyes internacionales; no les detuvo la violación de los más elementales principios del derecho humano; no les detuvo la menor consideración a la opinión de todo el continente; no les detuvo absolutamente nada.  Solo una cosa los detuvo, solo una realidad los detuvo, ¡y esa realidad fue nuestro pueblo!, ¡ese muro que se encontraron fueron nuestros combatientes!"

“Si el 26 de Julio marcó el inicio de la lucha armada del pueblo, el 19 de abril marcó el día en que los planes trazados por los sesudos generales del Pentágono, por las lumbreras de la Agencia Central de Inteligencia, se vinieron abajo, se vinieron abajo estrepitosamente, y se vinieron abajo en cuestión de horas”.

“La importancia histórica del 19 de abril se sale de los marcos de nuestro propio país, porque ese día, ciertamente que el imperialismo yanki recibió su primera gran derrota en América”.

“El 19 de abril se ha convertido en una fecha histórica para nuestro país. El 19 de abril se une a las demás fechas con las que se ha ido escribiendo la historia de nuestra Revolución. Pertenece, al igual que el 26 de Julio, el 1ro de Enero, el 13 de Marzo, el 2 de Diciembre, a la historia de esta Revolución”.

"Subestimaron a nuestro pueblo, calcularon mal; y ellos, acostumbrados a trabajar con cerebros electrónicos, con datos, con cifras, con computadoras de todo tipo, se equivocaron, porque hay algo que sus cerebros electrónicos no podían medir, hay algo que sus computadoras no podían calcular, y eso era: la dignidad, la moral, y el espíritu revolucionario de nuestro pueblo. Porque fue el espíritu del pueblo lo que aplastó a los invasores".

“Cuba mantiene su línea, la de siempre: la de la Sierra Maestra, la de Girón, la de todos los instantes, ¡la de la Primera Declaración de La Habana y la de la Segunda Declaración de La Habana! Cuba mantiene su línea de apoyo a los gobiernos revolucionarios y de apoyo también a los movimientos revolucionarios en América Latina.”

“Los combates de Girón constituyeron un episodio, cuyo relieve histórico ni nosotros mismos comprendíamos en aquellos instantes en toda su magnitud. Nuestros combatientes sencillamente fueron a enfrentarse al enemigo, llenos de ardor, y cumplieron su deber. No fueron allí a escribir una página en la historia. Y, sin embargo, ajenos a ese propósito, escribieron realmente una página en la historia”.

“(…) nuestros combatientes fueron a Girón a defender no solo la soberanía del país, no solo el suelo sagrado de la patria, no solo a defender sus intereses, los intereses de nuestros obreros y de nuestros campesinos, sino que fueron también a defender sus ideas y su proceso claramente definido como un proceso socialista”.

“Cuando se combatía en la Sierra Maestra, la Revolución libraba sus batallas por objetivos determinados que correspondían a aquel momento. Y muchos hombres lucharon y combatieron con gran ardor. Pero cuando llegamos a Girón, ¡nuestros combatientes fueron allí a luchar y a morir y a pagar el precio que fuera necesario por la causa del socialismo!”

“(…) a partir de Girón nació realmente nuestro partido marxista-leninista; a partir de aquella fecha se cuenta la militancia en nuestro partido; a partir de aquella fecha el socialismo quedó para siempre cimentado con la sangre de nuestros obreros, campesinos y estudiantes; a partir de aquella fecha el destino de los pueblos de este continente, en la libertad y dignidad que conquistaba uno de ellos frente a la agresión del poderoso imperio que los avasallaba a todos, sería diferente. Porque, dígase lo que se diga, a partir de Girón todos los pueblos de América fueron un poco más libres”.

"La experiencia demuestra, sin embargo, que pese a estos fabulosos medios puestos al servicio de la reacción, la subversión y el crimen, el imperialismo no puede detener la marcha victoriosa de los pueblos. Girón, Viet Nam, Laos, Cambodia, Guinea-Bissau, Mozambique, Angola y otros ejemplos similares, son pruebas irrebatibles de esta verdad".