"Nosotros estamos orgullosos de los jóvenes, porque los jóvenes han llevado adelante un gran trabajo, porque los jóvenes contribuyeron decisivamente a erradicar el analfabetismo, porque los jóvenes han enseñado a cientos de miles de personas. Y de la misma manera, nosotros queremos estar orgullosos de nuestros niños".
"Nosotros creemos que hay que crear más espíritu marxista; y en la juventud, sobre todo, hay que crear algo más que espíritu socialista, ¡hay que crear espíritu comunista!"
"Y nosotros sabemos que esta juventud será revolucionaria, sencillamente porque creemos en la Revolución, porque tenemos fe en las ideas revolucionarias, y porque sabemos que esas ideas se ganarán el pensamiento y se ganarán el corazón de esta juventud".
"¿Y qué juventud queremos? ¿Queremos, acaso, una juventud que simplemente se concrete a oír y a repetir? ¡No! Queremos una juventud que piense. ¿Una juventud, acaso, que sea revolucionaria por imitarnos a nosotros? ¡No!, sino una juventud que aprenda por sí misma a ser revolucionaria, una juventud que se convenza a sí misma, una juventud que desarrolle plenamente su pensamiento".
"Y a esta juventud hay que hablarle, a esta juventud hay que exhortarla, a esta juventud hay que educarla, hay que orientarla, hay que forjarla; hay que hacer de esta juventud lo que todos soñamos para el porvenir, hay que hacer de esta juventud lo que todos soñamos que habrá de ser el pueblo del mañana, las generaciones nuevas de la patria; hay que hacer de esta juventud lo que todos nosotros habríamos querido ser, lo que todos nosotros habríamos querido vivir con ustedes; hay que hacer de esta juventud, sencillamente, el porvenir".
"Y en esta juventud están puestas las esperanzas de la Revolución, en esta juventud están puestas las más legítimas esperanzas de nuestro pueblo, y en esta juventud están puestas también las más legítimas y las más humanas esperanzas de nosotros, los revolucionarios, de todos los revolucionarios".
“La Revolución despoja de la mente de los jóvenes toda aquella hojarasca de la sociedad burguesa, todas aquellas vanidades, todos aquellos prejuicios, todos aquellos absurdos, e inculca en el ánimo de los jóvenes sentimientos generosos, sentimientos nobles, sentimientos dignos”.
“La juventud es como el termómetro que señala hacia la justicia, como la brújula que dice dónde está la justicia”.
“¿Qué queremos nosotros de nuestros jóvenes? De nuestros jóvenes queremos mucho, de nuestros jóvenes lo queremos todo y lo esperamos todo”.
“Siempre hay una generación a la que le corresponde el trabajo más duro. Más duro en un sentido: en un sentido material; en un sentido moral, el más estimulante. Pero esa generación tiene un deber: el de crearles a las generaciones que vienen detrás otras circunstancias y otras condiciones”.
“Los revolucionarios siempre lucharon para el futuro. Máximo Gómez y Martí lucharon para el futuro. Cuando Martí murió allí en Dos Ríos, sabía que estaba muriendo por un futuro; su preocupación no era ver el fruto de todo aquello. Habría sido extraordinariamente útil su presencia más tiempo. Muere en la flor de la juventud, puede decirse; cuando más estaba produciendo su talento. Ellos estaban luchando por un futuro”.
“Compórtense siempre como jóvenes conscientes de la tarea que los espera, como jóvenes conscientes de una nueva etapa en la historia del hombre”.