“No podemos estar haciendo lo que queremos, sino lo que podemos, y debemos reservar los millones que podemos gastar de incremento en Seguridad Social todos los años, para aquellos casos más necesarios, para aquellos casos más urgentes (…)”
“Hay veces que la única solución para algunas personas es el hogar de ancianos. Y nosotros tenemos que hacer ¡buenos hogares de ancianos!”
“(…) lo que importa no es solo que las personas vivan muchos años, sino que vivan bien, que se sientan bien, que se sientan saludables, que se sientan atendidas, que se sientan seguras, que se sientan dignas”.
“La visita a un círculo infantil y la visita a un hogar de ancianos nos muestran los dos polos opuestos de la vida, las dos caras de la vida. Allí los ancianos están internos, evidentemente no tienen donde vivir; evidentemente no tienen quien los atienda. Cosa curiosa, los veía felices y me decían los trabajadores que eran muy felices. No deja de ser una cosa maravillosa que se pueda decir de una persona que es feliz a los 94 años”.
“Todos los trabajadores están amparados por la seguridad social. Toda la población tiene derecho a la salud gratuita, aunque sea al trasplante del corazón, a los centros de educación. Eso es el socialismo”.
“(…) ni una escuela sin maestro, ni un niño sin escuela, ni un enfermo sin médico y sin hospital; mantenemos la seguridad social, mantenemos nuestro movimiento de desarrollo de la cultura, de desarrollo del deporte (…) Esto les da una idea de nuestro esfuerzo en condiciones excepcionalmente difíciles”.
“(…) no hay un solo ser humano desamparado y sin seguridad social en nuestro país, a pesar de nuestra gran pobreza actual. Los vicios que vemos todos los días en las sociedades capitalistas, no existen en nuestro país. Eso ha sido obra de la Revolución”.
“De alguna manera a la seguridad social habrá que ayudarla, porque la seguridad social es algo que cuesta cada vez más caro, y algo de lo cual, incluso, se ha abusado”.
“¿Resuelve acaso el que se le entregue una ayuda por la seguridad social? Bien sabemos que no es suficiente, pero a partir de la experiencia que se ha ido adquiriendo a lo largo de esta batalla de ideas y de las cosas que se han hecho, hoy nuestra Revolución conoce mucho más acerca de los problemas humanos y cómo contribuir a aliviarlos o a resolverlos”.
“La seguridad social abarca al ciento por ciento de los ciudadanos del país”.
“A veces es tal la ignorancia en algún rinconcito del país, que algunas personas ignoran que existe la seguridad social o la posibilidad de recibir la atención requerida; pero, incluso, para aquellos hay un ejército que los localiza, los pesa, mide su estatura para ver si están acorde peso y talla con la edad correspondiente: los trabajadores sociales”.
“Les hemos garantizado la educación a todos los niños del país, la asistencia médica, la seguridad social, aun en medio de la guerra económica (…) sin embargo, no hemos cerrado una sola escuela, un solo hospital, un solo policlínico; no hemos cerrado un solo círculo infantil, un solo hogar de ancianos. ¿Cómo lo hemos hecho? Con grandes sacrificios y repartiendo lo que tenemos entre todos, queriendo multiplicar los peces y los panes con nuestro esfuerzo y con nuestro trabajo”.