“Y recuerden esto, recuerden esto que nos enseña la historia: que estos procesos revolucionarios no tienen término medio, y que o triunfan plenamente o son derrotados, que la historia enseña que se pasa de la extrema revolución a la extrema reacción. Y que, desde luego, entre los derrotados tengan la seguridad de que a nosotros no nos contarán.”
“Es necesario comprender para saber acertar y saber apreciar cada minuto de este proceso histórico. Todos hemos tenido oportunidad de leer, en la historia de otros pueblos, lo que son las revoluciones. Y los cubanos de hoy estamos viviendo uno de esos minutos en la historia de los pueblos del que tendrá que hablar en el futuro la historia de la humanidad”.
“Y creo que es muy importante que todo joven que se está formando en la Revolución, sepa y se haga la idea de que bajo la Revolución y que en el mundo que nosotros queremos hacer, cada responsabilidad, cada honor, cada átomo de confianza se lo tiene que ganar trabajando, se lo tiene que ganar superándose, se lo tiene que ganar cumpliendo el deber”.
"El imperialismo ha podido prosperar en todos aquellos procesos revolucionarios donde ha habido división, donde ha habido vacilaciones, donde en dos palabras, no ha habido revolución. Pero aquí ha tenido lugar una revolución de verdad y esa es la diferencia esencial".
“Lo peor que puede ocurrirle a un proceso revolucionario es la tolerancia con las desviaciones revolucionarias o las faltas de los revolucionarios, porque el día que los revolucionarios comiencen a tolerarse unos a otros sus faltas empiezan a dejar de ser revolucionarios para comenzar a ser camarillas.”
“Y es que en un proceso genuinamente revolucionario en que junto con el desarrollo económico se lleve a cabo la formación y el desarrollo de la conciencia de todo el pueblo, en un proceso revolucionario donde se apliquen los métodos correctos para educar a la juventud, no hay por qué esperar que esa juventud sea menos revolucionaria.”
"En un proceso genuinamente revolucionario en que junto con el desarrollo económico se lleve a cabo la formación y el desarrollo de la conciencia de todo el pueblo, en un proceso revolucionario donde se apliquen los métodos correctos para educar a la juventud, no hay por qué esperar que esa juventud sea menos revolucionaria".
“Todo proceso político y revolucionario es un proceso complejo, es un proceso difícil. Y naturalmente debemos saber que ese proceso, que ha adoptado algunas medidas que sin vacilación se pueden calificar de revolucionarias, encontrará, sin duda, resistencia, encontrará dificultades grandes. Y el que ese proceso se pueda desarrollar, pueda seguir adelante y pueda triunfar plenamente, dependerá de las medidas, de los medios, de la estrategia y de las concepciones fundamentales que alberguen los que dirigen ese proceso”.
“Cuba mantiene su línea, la de siempre: la de la Sierra Maestra, la de Girón, la de todos los instantes, ¡la de la Primera Declaración de La Habana y la de la Segunda Declaración de La Habana! Cuba mantiene su línea de apoyo a los gobiernos revolucionarios y de apoyo también a los movimientos revolucionarios en América Latina.”
“El partido es la fuerza espiritual, es la fuerza moral, la sabiduría y la ciencia de la dirección del proceso revolucionario”.
"Cuando hay que reunirse, en medio de esa batalla, con la tropa elite para debatir, analizar, profundizar, trazar planes, estrategias, se abordan temas y se elaboran ideas, como cuando se reúne el estado mayor de esa tropa elite".
“Somos flexibles y somos dialécticos a partir del más rígido apego a los principios y a los objetivos de nuestro proceso revolucionario, y a las nuevas metas que no le pedimos a nadie, que no ambicionábamos, que no pretendíamos, sino a las nuevas metas que la vida y la historia de lo ocurrido en estas décadas hizo recaer sobre nuestro país y sobre nuestros revolucionarios."