"El turismo será la primera industria, pero los más beneficiados serán aquellos que logren alcanzar mayor eficiencia, porque si no, se marchan los turistas a otra parte; y uno de los índices importantes con que se mide la eficiencia, es por el número de turistas que quieren volver, y querrán   volver en la medida en que se les trate de manera excelente".

"(…) no podemos vivir en una urna de cristal, no podemos vivir en una torre de marfil (…). Creo que tenemos un pueblo lo suficientemente preparado y lo suficientemente culto como para cumplir sus tareas y para mantener su identidad, su personalidad, preservar sus valores. La preocupación nuestra no es que se nos vaya a echar a perder la gente, sino que nuestra gente realmente aprenda a atender a los visitantes con una buena calidad, con una atención óptima. Esa es nuestra preocupación, por lo que más tenemos que preocuparnos, y creo que lo lograremos; porque afortunadamente esta mezcla que somos nosotros es una mezcla hospitalaria, es una mezcla inteligente, es una mezcla que sabe atender, sabe aprender, sabe progresar. Aunque para nosotros todo esto es nuevo, porque, en primer lugar, nunca tuvimos grandes tradiciones en ese campo; segundo, las pocas que había se perdieron en los años de aislamiento, sin ningún turismo".

 

"Estamos ideando fórmulas para que de todo ese desarrollo turístico, según la situación, les toque algo a unos y a otros; pero necesitamos mucha comprensión por parte del pueblo, que no es un gusto, que no es un placer, que no es una desconsideración hacia nuestros compatriotas. Ojalá tuviéramos el petróleo de Venezuela o el petróleo de Kuwait para no tener que pensar en ningún turismo internacional y poder construir mil hoteles".

"En lo del turismo […] a veces cuando ponemos un hotel que se dedica fundamentalmente al turismo extranjero, hay personas que piensan que les han quitado algo; no es que les han quitado nada, están recogiendo allí para resolverles otros problemas. Pero procuramos, siempre que sea posible —tenemos dos tipos de hoteles, los que son nuestros ciento por ciento y los que son en sociedad con empresas extranjeras—, en los que son nuestros ciento por ciento, ser más flexibles en el empleo en determinados meses de esas instalaciones para los ciudadanos del país. En los que son con empresas mixtas es más cuestionable, porque si no vamos a tener que estar pagando en divisas convertibles parte de los gastos que haga el ciudadano en ese hotel".

"Estamos desarrollando […] y estamos construyendo miles y miles de habitaciones todos los años para el turismo internacional […]. Es notable el crecimiento de los ingresos por el turismo, y es muy importante que se comprenda la necesidad que tiene el país del turismo, aunque implique algunos sacrificios para nosotros. Ya quisiéramos disfrutar de todos los hoteles, pero se trata de salvar la patria, la Revolución y el socialismo, y necesitamos esos recursos […]. Vamos a seguir impulsando esa tarea".

"Vamos a vender aire, mar, belleza, vamos a comerciar con esos recursos naturales, pero no vamos a comerciar con nuestros principios, no vamos a comerciar con nuestras ideas, no vamos a comerciar con nuestro honor; principios, ideas y honor los vamos a multiplicar cuando seamos capaces de ganar esta colosal batalla en que estamos envueltos, cuando seamos capaces de demostrar que a pesar de condiciones tan difíciles podemos superarlas y podemos vencerlas".

"(…) si nosotros somos capaces de recibir un día 10 millones de turistas, no tenemos por qué perder nuestra identidad ni nuestra cultura, sino, por el contrario, tendremos tal vez oportunidad de multiplicar nuestra identidad nacional, multiplicar nuestra influencia cultural y, por qué no decirlo, también nuestra influencia política".

"A veces, en medio de la pureza de nuestras ideas, el turismo nos parecía algo como que nos mancillaba; no creo, realmente, que hubiese sido un criterio correcto, pero era un criterio que nacía de la pureza de nuestras ideas y de nuestros propósitos".

"Hemos tenido que desarrollar el turismo, y sabemos que tiene sus efectos, algunos pueden ser positivos y otros negativos […] tenemos que aprender a ser puros sin estar enclaustrados; tenemos que aprender a ser puros no en una urna de cristal ni en una torre de marfil, tenemos que aprender a ser puros en contacto con el vicio porque el vicio desarrolla las virtudes más que la pureza incontaminada y sin contacto con ninguna bacteria y ningún virus".

"(…) si nosotros fuéramos un país de grandes riquezas petroleras u otros recursos semejantes, tal vez no hubiéramos ido al desarrollo del turismo en gran escala. De memoria nos sabemos todas las consecuencias del desarrollo del turismo en gran escala; sin embargo, en las condiciones de nuestro país no podíamos prescindir de esto, como en las condiciones actuales de nuestro país no podíamos prescindir de la inversión extranjera".

"En el sector del turismo hemos logrado algunos avances. Pero aún estamos lejos de haber convertido a la región en su conjunto en un destino privilegiado del turismo internacional, a lo que nos hacen acreedores nuestras riquezas naturales. Este patrimonio común de nuestros pueblos requiere de un cuidado especial".

"Ahora, cuando se habló ya de construir el pedraplén de cayo Coco, allí no se veía el cayo desde la orilla, y empezaron las discusiones y las cosas, se les preguntaron criterios a los científicos, si podía afectar el medio ambiente, todas esas cosas de que aquí se habló hoy, y así se fueron conciliando los criterios, un trazado, más o menos, de cómo debía ser el pedraplén de cayo Coco. Pero no sabíamos cuánto podía costar, entonces buscamos unos pocos camiones, un buldócer, un cargador, un compañero y le dijimos: Bueno, vamos a ver cuánta piedra hay que utilizar para construir un metro lineal de pedraplén, cuánto combustible, cuántos metros cúbicos de distintas cosas; empieza. Y construyeron un tramo que nos permitió conocer el costo del pedraplén. Realmente, no era mucho, era una cosa accesible para nuestra economía, era mucho menos de lo que se podía imaginar".

(...)

"Los que hoy van a cayo Coco, visitantes extranjeros, empresarios, turistas, se quedan asombrados de aquella carretera por el mar. Todo eso estimuló mucho el interés por las inversiones en nuestro país".