“La Revolución que estamos haciendo no llegará al máximo de sus realizaciones, si parejamente no se produce en nuestras universidades el equipo de hombres que salve la tremenda laguna que se creó por ausencia de hombres técnicamente capacitados”.
“Porque fue precisamente en la universidad donde surgieron los hombres que han dirigido esta Revolución, y fue esta universidad donde, si bien académicamente no aprendimos todo lo que podíamos haber aprendido, sin embargo, fue para nosotros una gran escuela en el orden de la psicología humana, de la experiencia social, de la preparación para la lucha que más tarde habríamos de llevar adelante”.
“Es preciso buscar aquel común denominador que une a los hombres en vez de dividirlos, buscar aquella comprensión que hace a los hombres amarse en vez de odiarse, muchas veces por prejuicios, muchas veces por errores”.
“Nuestra juventud debe procurar adquirir aquellos conocimientos que sean más útiles en cada momento a la nación. Sobre todo, si se tiene en cuenta que estamos entrando en una etapa enteramente nueva”.
"Esta Revolución comenzó a desarrollarse primero que nada en el espíritu de los propios estudiantes, que no solo fueron factor decisivo y abanderados en esta heroica lucha, sino que han demostrado y están demostrando una preocupación académica que no tiene precedentes en nuestra historia".
"Que cuando los estudiantes se movilicen lo hagan siempre por causas justas, que cuando los estudiantes se movilicen lo hagan siempre animados por algo: por un propósito científico, por un propósito deportivo, por un propósito cultural o por un propósito revolucionario."
“(…) nuestra juventud debe procurar adquirir aquellos conocimientos que sean más útiles en cada momento a la nación. Sobre todo, si se tiene en cuenta que estamos entrando en una etapa enteramente nueva (…)”.
“No se actúa en vano cuando se actúa con honestidad y con justicia; no se actúa en vano cuando se sirve al pueblo, cuando se dictan leyes revolucionarias a favor del pueblo, porque es un hecho cierto, es un hecho evidente hasta lo increíble, que el pueblo no falla, que el pueblo responde”.
"Nuestros muertos mandan, mas no los llamemos muertos, digamos como el poeta Nicolás Guillén: que viven más que nunca, que vivirán eternamente en el latido de cada corazón de cubano, que viven en nuestra sangre, en nuestra devoción, en nuestro esfuerzo; que viven en cada estudiante que marcha con sus libros a la universidad, que viven en cada niño que juega en nuestros parques infantiles, en cada pionero que marcha a la escuela; que viven en cada soldado de la patria, en cada centro obrero, en cada batallón, en cada unidad, en cada división; que viven en cada ciudadano de la patria, y que nos mandan a cumplir el deber".
"Cuando se llega a sentir hondo el amor a la patria, a la causa y al pueblo y el revolucionario, el revolucionario verdadero cada día que pasa la siente más y más hondo; los sentimentalismos pequeñoburgueses van quedando atrás".
"Hay que educar a la juventud para muchas cosas; hay que educarla para una vida nueva y hay que educarla para un modo de producción distinto y capaz de satisfacer todas las aspiraciones de nuestro país".
"La Revolución no es una lucha por el presente, la Revolución es una lucha por el futuro; la Revolución tiene siempre su vista puesta en el porvenir y la patria en que pensamos, la sociedad que concebimos como sociedad justa y digna de los hombres, es la patria del mañana; la sociedad que empezamos a construir hoy y que edificaremos piedra a piedra. Como vemos así las cosas es que pensamos que nuestra tarea más importante está en la educación".