“¡En las filas de nuestros trabajadores de la educación, de nuestros profesores y maestros, que han llevado la docencia de nuestro país a tan altas cumbres, no caben los derrotistas y pesimistas! ¡En las filas de nuestro pueblo revolucionario, que ha escrito páginas tan gloriosas en la historia de este hemisferio y en la historia de los pueblos del Tercer Mundo, no caben los derrotistas ni los pesimistas!”

“Nuestra educación tiene un carácter universal: se ha creado, se ha constituido y se ha desarrollado en beneficio de todos los niños del país; tenemos que a todos atenderlos, tenemos que a todos educarlos, tenemos que enseñarles a todos lo que se les pueda enseñar, ¡a todos y a cada uno de ellos! Ese es el principio, y dentro de ese objetivo conciliar masividad con calidad, conciliar masividad con promoción, ¡hay que conciliarla!”

“No hay duda de que el trabajo de los maestros es un factor principalísimo y fundamental, eso no se puede cuestionar en absoluto; pero tampoco hay duda de que el trabajo de los padres es una cuestión de gran importancia, una cuestión también fundamental”.

“Nuestra educación tiene un carácter universal: se ha creado, se ha constituido y se ha desarrollado en beneficio de todos los niños del país”.

“Creo que si bien es cierto que la calidad es una cuestión fundamental de la escuela, no se puede subestimar, ni mucho menos, ni se puede liberar de responsabilidades a la familia, al trabajo de la familia con relación al proceso docente-educativo, que tiene que ver mucho también con la calidad de la educación”.

“El comunismo habrá que construirlo también con conciencia y con educación [...]”.

"Al país que ha reducido la mortalidad infantil a menos de 15 por cada 1 000 nacidos vivos; al país que ha elevado la perspectiva de vida de toda la población a más de 74 años; al país que está llevando allí un médico al lado de cada familia; al país que ha construido miles de escuelas, policlínicos, hospitales; al país donde 300 000 personas llevan a cabo estudios superiores; al país que erradicó el juego, la prostitución, la mendicidad, la droga; al país que erradicó la miseria en el campo y en las ciudades; al país que no tiene villas miseria; al país que buscó empleo para todos los ciudadanos de su pueblo; el país que erradicó el analfabetismo y ha llevado los niveles de instrucción a un mínimo de nueve grados y, en muchos casos de 12 grados —cualquier visitante que hoy recorre nuestras fábricas le pregunta a cualquier trabajador, a cualquier joven trabajador, y lo más probable es que digan que tienen 12 grados; de cada diez, siete u ocho tienen 12 grados y los que menos tienen, tienen nueve grados—, presentarlo como caso de violación de los derechos humanos."

“Quiero que sepan que una de las batallas más difíciles de la Revolución es la lucha por la igualdad de la mujer, porque la discriminación no existía solo entre los hombres, sino entre las propias mujeres, cosa curiosa, a pesar de todo lo que se ha avanzado en educación e ideología”.

“Hoy que hablamos de educación política, no se puede concebir la educación política sin una amplia información de lo que tiene que ver con nuestra patria grande, con nuestra patria común, con nuestro destino futuro, que es la América Latina y el Caribe”.

“La pedagogía, precisamente, es la ciencia de inculcar el máximo de conocimientos; pero no solo eso, de enseñar, sobre todo, al individuo a pensar. Y mientras mejor equipo tiene en la cabeza, mejor va a pensar el individuo, más capacidad”.

"Casi podríamos decir que no puede haber integración sin educación, porque lo que se explota es nuestra ignorancia. Explotan la falta de conocimientos, ya no solo elementales, sino la falta de conocimientos técnicos y científicos".

 

 

“Los educadores son y tienen que ser vanguardias de la liberación de nuestros pueblos, en el sentido real de la palabra, para alcanzar la independencia, vanguardias de la integración de nuestros pueblos, más que los soldados”.