“La crisis económica significa, además, la agudización de problemas de gran trascendencia que están muy lejos de resolverse: la pobreza, el hambre y las enfermedades, que matan cada año a decenas de millones de personas en el mundo; el analfabetismo, la incultura, el desempleo, la explotación del trabajo y la prostitución de millones de niños; el tráfico y consumo de drogas, que moviliza e insume cientos de miles de millones de dólares; el lavado de dinero; la falta de agua potable; la escasez de viviendas, hospitales, comunicaciones, escuelas y centros educacionales”.

“(…) nunca como en estos tiempos podemos apreciar el inmenso valor del libro.  En aquellos tiempos teníamos una idea, ahora tenemos una plena conciencia”.

“Si bien es cierto que muchos reconocen a nuestro país grandes avances en salud, educación, deportes, cual si esos fueran los únicos objetivos, o los objetivos finales de nuestras luchas o de nuestras vidas, habría que decir: Nosotros buscamos algo mucho más noble, buscamos justicia para todos”.

“Duele profundamente que a ese pueblo, de esencia noble, se le trate de engañar con la diabólica invención de que en los laboratorios donde nuestros abnegados científicos descubren, producen y desarrollan vacunas, medicinas y tratamientos terapéuticos que previenen o curan enfermedades, ahorran sufrimientos y salvan incontables vidas, se desarrollan programas de investigación y producción de armas biológicas”.

“Se habla alternativamente de la capacidad de producirlas. Cualquier conocimiento técnico científico a lo largo de la historia ha servido para el bien o para el mal. En nuestro país jamás se ha pensado producir tales armas. Nuestros científicos han sido educados en la misión sagrada de proteger la vida y no en destruirla”.

“Nada es imposible para el pueblo tenaz, inteligente, combativo y patriótico de esta ciudad. La batalla de las escuelas no podía perderse ni se perderá. Ello habría de lograrse con el máximo orden, sin interrumpir ni afectar ninguna otra obra relacionada con instalaciones de producción y servicios de importancia esencial”.

“No permitamos jamás que lo que hoy nos alegra a todos sea mañana, por indolencia o irresponsabilidad, motivo de tristeza y frustración”.

"Una verdadera cultura de protección y preservación de las escuelas, sus recursos y equipos, debe desarrollarse en niños, maestros, padres, vecinos y todo el pueblo. Nada puede crearse más noble, humano, motivante y beneficioso que una escuela... No permitamos jamás que lo que hoy nos alegra a todos sea mañana, por indolencia o irresponsabilidad, motivo de tristeza y frustración. ¡Cuidemos la obra! ¡Seamos dignos de las hazañas que hemos demostrado ser capaces de realizar!"

"La educación también fue, desde el triunfo mismo de la Revolución, y lo será siempre, uno de los objetivos fundamentales de nuestra épica lucha por una sociedad verdaderamente justa, libre y humana".