“Es obvia la preocupación que siempre ha tenido la Revolución cubana por la educación del pueblo.  Juzgando mi propia experiencia, llegué pronto a la idea de que únicamente la conciencia podía prevalecer sobre los instintos que nos rigen.  Los avances tecnológicos hablan hoy de la posibilidad de manipular las funciones de las células del cerebro humano.  ¿Para qué servirá todo eso en un mundo donde impera el valor comercial de los bienes y servicios?  ¿Qué autoridad lo determinará?  Por esa vía y a través del robo desvergonzado de cerebros, […] podrían destrozar lo que más vale del ser humano, que es su educación a través de la conciencia.”

“Subestiman la más colosal tarea de la Revolución, su obra educacional,  el cultivo masivo de las inteligencias. Sostienen la necesidad de personas capaces de vivir realizando trabajos simples y rudos. Subestiman los resultados y exageran los gastos en inversiones científicas. O algo peor:  se ignora el valor de los servicios de salud que Cuba presta al mundo, donde en realidad, con modestos recursos, la Revolución desnuda el sistema impuesto por el imperialismo, que carece de personal humano para llevarlo a cabo.”
 

“En Cuba se les ofrece a todos conocimientos sólidos, educación artística y derecho a graduarse en la Universidad de forma gratuita.  Más de 50 mil niños con dificultades reciben enseñanza especial.  La computación se imparte masivamente.  Cientos de miles de personas bien calificadas se emplean en estas tareas.  Pero Cuba debe ser bloqueada para librarla de semejante tiranía.”

“Un profesional de la salud sin un texto especializado en sus manos es como un cristiano sin Biblia.”

“Si hoy es masivo el estudio universitario, también es masiva una actividad más importante: la batalla de ideas antes de ingresar en las universidades.”

“Importantes acontecimientos están teniendo lugar en Europa. Ignorarlos es como ser analfabetos sobre el drama actual”.

“…Los que rinden culto al egoísmo sin restricción alguna por parte del Estado, lo cual califican de perturbador, no podrían construir jamás una obra social sólida y duradera, que en nuestra época, con el desarrollo de las fuerzas productivas, sólo puede ser fruto de la educación y la conciencia, creando valores que deben sembrarse y cultivarse.” 

“Como se conoce, toda la vida, desde que tuve conciencia revolucionaria, la consagré, en primer lugar, al tema de la educación, desde la Campaña de Alfabetización hasta la universalización de los estudios superiores. Aun bajo condiciones de bloqueo económico y agresión, logramos alcanzar un lugar privilegiado y único en el mundo.” 

“Quizás el más impactante aspecto de nuestra cooperación médica radica en la formación de [...] jóvenes bolivianos que estudian medicina en Cuba, [...] en la Escuela Latinoamericana de Medicina, en la que se han producido ya tres graduaciones con excelentes resultados [...]. No exagero si afirmo que entre los más firmes y combativos amigos de Cuba en América Latina, y por supuesto en Bolivia, están los familiares cuyos hijos estudian esa especialidad en nuestra patria.”  

“En Bolivia laboran [...] educadores cubanos con el objetivo de transmitir su experiencia y conocimientos para declararla en solo dos años y medio Territorio Libre de Analfabetismo. Nuestro país aportó desde el primer instante los equipos y el material didáctico necesario para ese desafío [...]. Una parte de los paneles solares de nuestra reserva para tiempos de guerra fueron enviados a Bolivia. El transporte igualmente gratuito de esos materiales fue garantizado oficialmente por Cuba a Evo durante una visita a nuestro país pocas semanas después del triunfo.”  

“Para los pueblos y gobiernos de América Latina será una prueba de fuego. Para nuestros médicos y educadores, cualquier cosa que ocurra en el país donde desempeñan su noble y pacífico trabajo, también lo será. Ellos, ante situaciones de peligro, no abandonarán a sus pacientes y alumnos.”

“Como no tuve preceptor político, el azar y la casualidad fueron componentes inseparables de mi vida. Adquirí una ideología por mi propia cuenta desde el instante en que tuve una posibilidad real de observar y meditar los años que viví como niño, adolescente y joven estudiante. La educación se convirtió para mí en el instrumento por excelencia de un cambio en la época que me tocó vivir, de la cual dependería la propia supervivencia de nuestra frágil especie.”