"Ha sido esta quizás en el mundo la primera revolución donde jamás se asesinó a un prisionero de guerra ; donde jamás se abandonó a un herido, donde jamás se torturó a un hombre; porque esta pauta fue la que trazó el Ejército Rebelde".

"Pusimos al compañero Ernesto Guevara en el Departamento de Industrialización. ¿Por qué? Sencillamente por su capacidad. Porque en la guerra, !en la guerra - y desde la guerra estar era una idea nuestra-, el compañero que se preocupó por hacer las primeras industrias del Ejército Rebelde fue el compañero Guevara.
[...]
Lo hemos puesto por su conocimiento y por su capacidad. Sabemos que le va a dar un impulso al departamento en la administración de lo que hay."

"El primer principio de un ejército revolucionario es el respeto al pueblo, sobre todo el respeto a su pueblo; y es, incluso, el respeto a los enemigos suyos, el respeto al enemigo, que es una de las cosas más difíciles, una de las cosas más difíciles de lograr, y que, sin embargo, a nosotros la experiencia nos enseña que eso es posible (...)"

"Los mercenarios se rinden, los mercenarios levantan bandera blanca; ¡los combatientes verdaderos de una revolución no levantan jamás bandera blanca! Los combatientes de una revolución prefieren mil veces la muerte física a la muerte moral; los mercenarios, moralmente muertos desde siempre, se conforman con preservar la vida física".

"El ejército de una revolución no es un ejército de mercenarios, los combatientes de una revolución no combaten porque les paguen; los combatientes de la Revolución combaten por un ideal, los combatientes de una revolución son por eso capaces de hacer sacrificios y esfuerzos que jamás podrá hacer un soldado mercenario".

“Una característica esencial de nuestro Ejército Rebelde fue que nunca dio tregua, que nunca cesó de combatir. Es decir, estaba incesantemente al acecho de la menor oportunidad de atacar al enemigo, de causarle bajas, de quitarle armas, de acosarlo. Y esa fue una característica esencial de nuestras guerrillas: ¡La agresividad que se manifestó a lo largo de toda la guerra en cientos y cientos de combates!”

“(…) el hecho cierto, histórico, incuestionable es que fueron precisamente el pueblo y el ejército soviéticos quienes llevaron el peso fundamental y decisivo en la derrota del fascismo. Fue el pueblo soviético el que pagó el precio mayor, y el que realizó el aporte fundamental a la victoria. Sin ese aporte habría sido absolutamente imposible la derrota del fascismo. No se puede comparar la participación de ningún otro país al aporte soviético”.

" (...) Si como consecuencia del propósito de África del Sur de mantener ocupado un pedazo del territorio de Angola, el África negra organiza un ejército multiafricano para liquidar cuentas de una vez y para siempre con el apartheid, la responsabilidad será por entero de los sudafricanos".

"El socialismo no necesita como sistema la producción de armas para su economía; no necesita ejércitos para apoderarse de los recursos de otros pueblos. Si se hubiese cumplido ya la consigna de unidad y fraternidad entre todos los pueblos y hombres, no harían falta armas para atacar ni oprimir a nadie, ni armas para conquistar la libertad y defenderla."  

“¡Cuánto me ayudó después, cuando se nos presentó la tarea de cómo resistir, luchar y derrotar a un ejército, aquella frase de Pablo de la Torriente Brau, de que en esas montañas un hombre con un fusil podía detener un ejército! Y fueron proféticas sus palabras”.

“Un ejército sin pueblo puede ser derrotado; un pueblo convertido en ejército no puede ser derrotado jamás, en especial, cuando se defiende la más justa, la más honorable y humana de todas las causas”.

“La fortuna quiso que Venezuela fuera el país que más luchara por la independencia de este hemisferio. Comenzó por aquí, y contaron con un legendario precursor como Miranda, que llegó a dirigir hasta un ejército francés en campaña, librando batallas famosas que en determinado momento evitaron a la Revolución Francesa una invasión de su territorio”.