“En todas partes el fascismo no pudo dominar a los pueblos, ni en Bulgaria ni en los demás pueblos de Europa, y en todas partes a la vanguardia estaban los comunistas, porque defendían la patria, defendían al proletariado, defendían la causa justa”.

“El triunfo de la Revolución de Octubre, el desarrollo de la Unión Soviética y su victoria frente al fascismo, el surgimiento del campo socialista, el surgimiento del movimiento de liberación nacional en los pueblos oprimidos por el coloniaje, han determinado cambios profundos en la humanidad, cambios profundos en la correlación de fuerzas, hoy absolutamente favorable a los países revolucionarios, absolutamente adversa al imperialismo y al colonialismo”.

“Para disponer de estos éxitos de hoy fueron necesarios los inmensos sacrificios de los obreros y campesinos soviéticos con la Revolución de Octubre, luchando contra la intervención de los imperialistas. Millones de obreros y campesinos soviéticos murieron en aquella lucha. Fueron necesario los enormes sacrificios de los planes quinquenales, los sacrificios de 20 millones de vidas soviéticas en la guerra contra el fascismo, la destrucción de cuantiosas riquezas, creadas con sacrificio y heroísmo”.

“Sin la Revolución de Octubre y sin la inmortal hazaña del pueblo soviético, que resistió primero la intervención y el bloqueo imperialista y derrotó más tarde la agresión del fascismo y lo aplastó a un costo de 20 millones de muertos, que ha desarrollado su técnica y su economía a un costo increíble de sudor y sacrificio sin explotar el trabajo de un solo obrero en ningún país de la Tierra, no habría sido en absoluto posible el fin del colonialismo y la liberación de decenas de pueblos en todos los continentes”.

"El hecho cierto, histórico, incuestionable es que fueron precisamente el pueblo y el ejército soviéticos quienes llevaron el peso fundamental y decisivo en la derrota del fascismo. Fue el pueblo soviético el que pagó el precio mayor, y el que realizó el aporte fundamental a la victoria. Sin ese aporte habría sido absolutamente imposible la derrota del fascismo. No se puede comparar la participación de ningún otro país al aporte soviético."

"Pero nuestra propia experiencia sirve para dar una dimensión de lo que significó para la humanidad la victoria contra el fascismo, el aporte decisivo del pueblo soviético a esa victoria, los cuatro años de guerra y destrucción y los 20 millones de muertos para salvar a la humanidad del fascismo, para salvar a la humanidad del dominio universal del fascismo.
Podemos tener una idea de cuántos cientos de millones de vidas, cuánto horror y cuánta esclavitud, cuánto dolor y cuánto sufrimiento ahorró a la humanidad la victoria sobre el fascismo".

“El derrocamiento del fascismo creó condiciones nuevas para todo el mundo. Antes de la Segunda Guerra Mundial, si mirábamos los mapas de África, nos encontrábamos con que no había un solo pueblo libre en todo el continente africano; si mirábamos al continente asiático, veíamos que existían muy pocos pueblos que no estuvieran colonizados en aquel continente; si mirábamos a la América Latina, la veíamos absolutamente dominada por el imperialismo yanki. Unas pocas potencias se habían repartido el mundo, lo esclavizaban y lo explotaban”.

“Con la victoria sobre el fascismo, los grandes servicios que el pueblo soviético había prestado ya a la humanidad. Si su contribución a la victoria sobre el fascismo fue decisiva, su contribución a evitar una nueva guerra mundial, a preservar y a consolidar la paz del mundo ha sido también decisiva”.

“La Unión Soviética se había esforzado por preservar la paz, la Unión Soviética se había esforzado por reunir a todas las fuerzas antifascistas de Europa, la Unión Soviética se cansó de predicar incesantemente la necesidad de frenar el fascismo. Pero ello chocó contra la ceguera y la sordera de los dirigentes de los países capitalistas”.

“Una vez derrotada la primera intervención contra la Revolución de Octubre, comenzó a surgir con fuerza esta nefasta corriente política en Europa. El fascismo era la expresión más acabada del pensamiento reaccionario burgués e imperialista; y desde que Hitler salió a la palestra pública declaró sus propósitos de agredir un día a la Unión Soviética, proclamó sus doctrinas racistas y sus ideas acerca del exterminio de pueblos enteros, de la esclavización de decenas de millones de hombres y de las conquistas de nuevos territorios”.

“Hay que decir que toda la humanidad pagó muy caro este fenómeno político, que toda la humanidad pagó muy caro este engendro de los burgueses y del imperialismo, porque hasta los propios países capitalistas, en un momento determinado, se vieron agredidos por el fascismo”.

“(…) el hecho cierto, histórico, incuestionable es que fueron precisamente el pueblo y el ejército soviéticos quienes llevaron el peso fundamental y decisivo en la derrota del fascismo. Fue el pueblo soviético el que pagó el precio mayor, y el que realizó el aporte fundamental a la victoria. Sin ese aporte habría sido absolutamente imposible la derrota del fascismo. No se puede comparar la participación de ningún otro país al aporte soviético”.