“La creciente conciencia con que gobiernos y fuerzas políticas de la región se agrupan en defensa de sus intereses económicos comunes, la búsqueda de soluciones latinoamericanas para los problemas de la América Latina y la creciente tendencia entre los países de la región a incorporarse al Movimiento de Países No Alineados, saliendo de la órbita imperial que antes los retenía, constituyen una esperanza para los combates futuros y el mejor homenaje al Libertador continental Simón Bolívar y al prócer cubano José Martí (…)”

“(…) la elección de un ministro aquí no lo decide ninguno de nosotros unipersonalmente; se discute allí en el Buró Político; o la elección de un embajador. No se vayan a creer que aquí nadie elige a un embajador, que el Ministro de Relaciones Exteriores elige a un amigo para embajador, ni un viceministro; eso se discute en el Secretariado del Partido. Y así en todos los niveles. ¡Nadie puede siguiera señalar a un individuo, a un amigo, para ponerlo en un cargo! Y existe una dirección colectiva; yo creo que eso es mucho más democrático, mil veces más democrático que el sistema que otorga esos poderes imperiales.”

“Las elecciones, relativas. En Estados Unidos consisten en escoger muchas veces al menos malo de los dos, evitar elegir al peor (…). Es relativo todo. De dos grandes partidos —ustedes saben cómo son todas esas campañas: montones de millones, televisión y propaganda—, el que tiene dinero es electo”.

"Y trabajamos todos. Qué podemos hacer y qué debemos hacer por perfeccionar nuestro Partido, su papel dirigente, cómo hacerlo; qué debemos hacer con el Estado, cómo perfeccionarlo, cómo deben trabajar nuestros órganos del Estado y del Partido, cada uno en sus funciones, cada uno en su tarea, cada uno con toda la autoridad y responsabilidad necesaria".

“Realmente lo que se produce en las elecciones de Estados Unidos no es el triunfo del neoliberalismo, lo que se produce en Estados Unidos, desde el punto de vista electoral, es un revés del neoliberalismo (…)”.

“(…) en ese país solo excepcionalmente un hombre puede llegar al Parlamento sin grandes recursos, o con los recursos que les puedan dar los amigos, gente modesta; pero los grandes caudales de miles de millones que se gastan en esas elecciones es dinero de las grandes empresas, de los grandes negocios, es dinero de la gente rica. Y si no tienen esos recursos no pueden salir electos ni senadores, ni representantes, ni para cargos de gobernadores u otros poderes ejecutivos; quiero decir gobernadores, o alcaldes, o presidentes, o vicepresidentes. Los escándalos detrás de cada elección sobre la recaudación y uso de los fondos electorales duran cuatro años, hasta que viene la otra elección, y son cada vez más grandes, en el caso de Estados Unidos”.

“El Estado, llamado a desempeñar un papel fundamental en una época de tránsito histórico, es una institución imprescindible, absolutamente imprescindible, y, en ese sentido, lo que nosotros quisiéramos hacer desaparecer son las ineficiencias del Estado que los revolucionarios no hemos sido capaces de construir mejor. El viejo Estado de los capitalistas, el de los explotadores, es el Estado que quisiéramos ver desaparecer de una vez y para siempre.”

"Nunca hemos inculcado odio contra el pueblo norteamericano o contra el ciudadano norteamericano. Siempre hemos achacado la responsabilidad al sistema; en primer lugar al sistema. Tal sistema es muy difícil que produzca buenos gobiernos, con excepción de algunos brillantes estadistas como Roosevelt, en momentos de profunda crisis del capitalismo, auge del fascismo en Europa y grave riesgo de conflicto mundial. Algunos un poco más escrupulosos, otros menos; algunos con más ética, otros con menos; algunos más inteligentes que otros; algunos con más conciencia de la historia o con más sentido de la responsabilidad, otros con menos o ninguna de las dos cosas. El propio sistema establecido en ese país, su poder, su riqueza, sus fundamentos económicos y sociales, engendra egoísmo, arrogancia, prepotencia, y diseña gobiernos casi exclusivamente para sostener y extender un gran imperio. Pero nunca hemos nosotros culpado al pueblo norteamericano ni del sistema ni de sus gobiernos. Es que muchas veces estos no pueden hacer nada y, sin embargo, tienen poder para hacer otras muchas cosas. Es la realidad."

"La Revolución nunca impidió las salidas legales del país hacia Estados Unidos o cualquier otro lugar del mundo. Los gobiernos de Estados Unidos, por su parte, siempre estimularon las salidas ilegales. La visa dejó de ser un trámite necesario para ser recibido en Estados Unidos, sin excepción alguna, sin importar siquiera los antecedentes penales, o cualquier hecho delictivo que hubiese cometido; jamás uno solo fue devuelto al país".

“Nada nos importa quién pueda ser el próximo jefe del gobierno de la superpotencia que ha impuesto al mundo su sistema de poder hegemónico y dominante. Ninguno de los que aspiran a serlo nos inspira confianza alguna. Es inútil que inviertan innecesario tiempo en declaraciones y promesas contra Cuba para obtener el voto de unos cuantos apátridas que hasta se atrevieron a pisotear y quemar banderas norteamericanas. Cualquiera que fuese el nuevo Presidente de Estados Unidos, deberá saber que aquí está y estará Cuba con sus ideas, su ejemplo y la indoblegable rebeldía de su pueblo”.

“Nunca en Cuba se culpó ni sembró odio contra el pueblo de Estados Unidos por las agresiones que hemos sufrido de sus gobiernos. Eso hubiera estado contra nuestras doctrinas políticas y nuestra conciencia internacionalista, bien probada a lo largo de muchos años y cada día más arraigada en nuestro pensamiento”.

“Las relaciones entre el pueblo de Cuba y el pueblo de Estados Unidos, aunque muy influido este durante decenas de años por un diluvio de propaganda calumniosa e información manipulada, han ido mejorando día a día (…)”