“Vamos ahora a lanzar una ofensiva contra la corrupción, contra la inmoralidad, contra el vicio, contra el juego y contra el robo, contra el analfabetismo, contra las enfermedades, contra el hambre.  Vamos a empezar una ofensiva simultánea, como la ofensiva que terminó con el fin de la dictadura.”

"Para que haya libertad tiene que disponer el hombre de una serie de elementos sin los cuales no hay libertad posible. El hombre, bajo el hambre, no es libre jamás; o se vende o claudica. Libertad no es palabra solamente. Con la palabra libertad no se come. Libertad con hambre no es libertad, queremos una libertad con pan; queremos una libertad sin hambre, queremos una libertad sin miseria, queremos una libertad sin privilegios, queremos la igualdad, sí; la libertad y la hermandad entre los hombres"

"Creo que todo el mundo está de acuerdo que sobre el hambre no hay hombre libre, porque un hombre libre con hambre se vende, se desespera; sobre la ignorancia tampoco, porque para el hombre que no sabe leer ni escribir no hay democracia posible. Es una mentira, y los que digan que una democracia es posible con esas ideas, son unos falsos, unos hipócritas y mentirosos, que no dicen a los pueblos las verdades que hay que decir... porque nos hemos acostumbrado a comulgar con ciertos convencionalismos, con ciertas mentiras, con ciertas posturas."

“En siglos pasados muchos hombres pensaron que la humanidad llegaría un momento en que se moriría de hambre, muchos hombres en siglos pasados consideraban que este era un problema absolutamente insoluble. Sin embargo, esa no puede ser la posición de los hombres que tengan fe en la ciencia, en virtud de un principio elemental: la materia ni se crea ni se destruye, se transforma, incluso el agua que se evapora no se pierde, el nitrógeno que se nos esfuma en forma de amoniaco no se pierde”.

“La humanidad tiene necesidad de estas soluciones.  La humanidad crece, la humanidad se multiplica; y no crece, sin embargo, la superficie.  El hombre tendrá que hacer todo lo necesario para incrementar la productividad por superficie, poner el máximo de las tierras o de la superficie en producción, aprovechar todos los recursos naturales, aprovechar todos los recursos de la ciencia; puesto que solo quienes no sean revolucionarios, quienes no tengan la menor idea de las posibilidades de la inteligencia y de la voluntad del hombre, podrán concebir un mundo en que la humanidad se muera de hambre.”  

"La sociedad socialista no dispone de aquellos medios coercitivos, entre los cuales el primero de todos era el desempleo, el hambre y las terribles consecuencias para el trabajador que no cumplía las obligaciones que le imponía el capitalista. No puede constituirse un dirigente en el lugar y grado de una empresa capitalista, de una compañía yanki. No puede acudir la Revolución a métodos coercitivos."

“El imperialismo, el capitalismo, el fascismo, el neocolonialismo, el racismo, la brutal explotación del hombre por el hombre en todas sus formas y manifestaciones, se acercan al ocaso en la historia de la humanidad, y sus enloquecidos servidores lo saben; por eso sus reacciones son cada vez más desesperadas, más histéricas, más cínicas, más impotentes. Solo eso puede explicar crímenes tan repugnantes y absurdos como el de Barbados”.

"El socialismo puede salvar a la humanidad de los peligros espantosos que la amenazan: agotamiento de los recursos naturales que son limitados, contaminación progresiva del medio ambiente, crecimiento descontrolado de la población, hambres desoladoras y guerras catastróficas."

“El turismo se puede desarrollar porque es un recurso económico del país, proveniente de los recursos de nuestro cielo, de nuestros mares, de nuestra atmósfera; no somos petroleros, tenemos que explotar el sol, el mar, el aire y las bellezas naturales de nuestro país. Pero que nadie se imagine aquí jamás un turismo de juegos, de casino, de prostitución, o cosas por el estilo, ¡porque primero nos morimos de hambre hasta el último ciudadano de este país antes que consentir ninguna violación de esa índole a la moral de nuestro pueblo, a la ética de nuestra Revolución!”

"¿Cómo pueden hacerlo los jefes de un imperio donde se imponen la mafia, el juego y la prostitución infantil; donde la CIA organiza planes de subversión y espionaje universal, y el Pentágono crea bombas de neutrones capaces de preservar los bienes materiales y liquidar a los seres humanos; un imperio que apoya a la reacción y la contrarrevolución en todo el mundo, que protege y estimula la explotación por los monopolios de las riquezas y los recursos humanos en todos los continentes, el intercambio desigual, una política proteccionista, un despilfarro increíble de recursos naturales y un sistema de hambre para el mundo?"

"¿Cómo pueden hablar de derechos humanos los dirigentes de un estado cuyas agencias de inteligencia organizaron atentados contra los líderes de otros países, y cuyos ejércitos lanzaron en Viet Nam cantidades de explosivos cientos de veces equivalentes a las bombas nucleares hechas estallar sobre Hiroshima y Nagasaki, y asesinaron millones de vietnamitas sin que se hayan dignado siquiera pedir excusas a unos e indemnizar a otros; de un Estado que tradicionalmente intervino en los países de América Latina y somete a los pueblos de este continente a su yugo explotador, y por cuya culpa mueren cientos de miles de niños cada año de enfermedad y hambre?"

“Los Países No Alineados insistimos en que es necesario eliminar la abismal desigualdad que separa a los países desarrollados y a los países en vías de desarrollo. Luchamos por ello para suprimir la pobreza, el hambre, la enfermedad y el analfabetismo que padecen todavía cientos de millones de seres humanos. Aspiramos a un nuevo orden mundial, basado en la justicia, la equidad y la paz (…)”