“Decenas y decenas de países del mundo saben que nuestros médicos han ido allí a salvar vidas, porque no solo hemos salvado la vida de cientos de miles de nuestros niños y de nuestros compatriotas; tanto que se acusa infamemente a Cuba de violar derechos humanos y nadie ha hecho más por el ser humano que la Revolución Cubana, y no solo dentro de sus propias fronteras, sino a lo largo de la frontera del mundo. Esa ha sido la realidad: nuestros trabajadores han ayudado al desarrollo; nuestros médicos han ayudado a la salud; nuestros soldados han ayudado con su sangre a la independencia”.
“Nosotros en el mundo, en los organismos internacionales y en todas partes, hemos estado librando esas batallas y, aunque alejados políticamente, hemos luchado por los intereses de nuestros hermanos de América Latina. Al defender a Cuba y al defender a la Revolución; al mantener la independencia de nuestro país de modo que no se convierta en un Puerto Rico, o en algo peor, en un Miami, hemos estado defendiendo los intereses de América Latina y hemos estado cumpliendo aquel deber de ser la primera trinchera en esa defensa. Como luchadores de esa trinchera, entiendo que hemos cumplido nuestro deber”.
“Hoy cumplimos el deber internacionalista llevando a cabo esta hazaña de resistir, llevando a cabo esta proeza heroica de resistir, de modo que sigan viendo que no hay poder sobre la Tierra, ni hay soberbia, ni hay arrogancia capaz de aplastar a un pueblo como el pueblo cubano.”
"Sí, nuestra Revolución no es una revolución de millonarios, es una revolución de pobres y que sueña con el bienestar no solo de nuestros pobres, sino de todos los pobres del mundo; por eso hablamos de internacionalismo, y no solo hablamos, sino que lo practicamos."
"Hoy somos tan internacionalistas como antes. Sería mejor decir que somos más, porque hoy, defendiendo nuestra tierra, estamos defendiendo a miles de millones de personas en el mundo. Digamos, estamos defendiendo valores que pertenecen a la humanidad".
“Sin esos años que dispusimos para educar, sembrar ideas, conciencia, sentimientos de profunda solidaridad en el seno del pueblo y un generoso espíritu internacionalista, nuestro pueblo no habría tenido fuerzas para resistir.”
"Sí, combatientes, y lo decimos con orgullo, porque combatir contra los soldados fascistas y racistas del apartheid, e incluso contribuir a la victoria de los pueblos de África que veían en aquel sistema su mayor afrenta, es y será siempre un motivo de orgullo."
“Hoy no tenemos maestros en esas tareas en el exterior, hoy no tenemos combatientes enfrentados a las tropas racistas y fascistas de Sudáfrica, hoy no tenemos otras actividades similares; hoy por hoy es la actividad que están desempeñando nuestros médicos lo verdaderamente impresionante, y la que van a realizar pronto será cinco o seis veces más que la que están haciendo ahora."
“La ofensiva de masas y de ideas desatada en nuestro país es algo que no tiene precedentes. […] En ninguna época, en ningún otro sitio se entabló semejante contienda en el terreno de las ideas y de la ética entre un país tan poderoso y el pueblo de una pequeña Isla situada a solo 90 millas de sus costas.”
Documentos: Juramento de Baraguá, 15 de marzo de 2000.
"Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo".
“Muchos esperaron en vano durante años la noticia de que la Revolución había dejado de existir. Nuestro pueblo resistió inconmovible. La proeza sin precedentes que fue capaz de realizar nos llena de legítimo orgullo. Nada impidió las extraordinarias conquistas sociales alcanzadas que hoy son objeto de admiración por todas las personas honestas del mundo. Nada impidió las páginas escritas con letras de oro en el libro de la historia del internacionalismo y la solidaridad entre los pueblos. Nada podrá borrar el ejemplo que hemos dado al mundo. Nuestros sentimientos patrióticos se han profundizado y nuestros sentimientos internacionalistas se han multiplicado al sembrarse en el alma del pueblo cubano la más hermosa de las ideas martianas, cuando afirmó que "patria es humanidad".
“La noble y extraordinaria idea de la solidaridad y el internacionalismo no existe en el mundo capitalista desarrollado y rico. Tales ideas solo pueden surgir del corazón de una sociedad que lucha por la hermandad entre los hombres y los pueblos, que lucha por la justicia en el mundo. Esa ha sido hasta hoy y será siempre nuestra conducta futura, porque confiamos en el pueblo”.