"Y no nos apresuremos en juzgar la obra nuestra, que ya tendremos jueces de sobra. Y a lo que hay que temerle no es a ese supuesto juez autoritario, verdugo de la cultura, imaginario, que hemos elaborado aquí. Teman a otros jueces mucho más temibles: ¡Teman a los jueces de la posteridad, teman a las generaciones futuras que serán, al fin y al cabo, las encargadas de decir la última palabra!".

"La generación venidera será mejor que nosotros, pero nosotros seremos los que habremos hecho posible esa generación mejor. Nosotros seremos forjadores de esa generación futura".

“La juventud de Cuba, hoy día, ha desempeñado un papel de extraordinaria importancia, está jugando un rol, como posiblemente no lo haya hecho ninguna otra juventud, en la educación y en la defensa del país. Hay que también situarse a la vanguardia de la Revolución en el estudio, en el estudio de las enseñanzas técnicas, en la cultura general, en la cultura política; hay que situarse también en el esfuerzo por la producción”.

"Nosotros creemos que hay que crear más espíritu marxista; y en la juventud, sobre todo, hay que crear algo más que espíritu socialista, ¡hay que crear espíritu comunista!"

"Y nosotros sabemos que esta juventud será revolucionaria, sencillamente porque creemos en la Revolución, porque tenemos fe en las ideas revolucionarias, y porque sabemos que esas ideas se ganarán el pensamiento y se ganarán el corazón de esta juventud".

"¿Y qué juventud queremos?  ¿Queremos, acaso, una juventud que simplemente se concrete a oír y a repetir?  ¡No!  Queremos una juventud que piense.  ¿Una juventud, acaso, que sea revolucionaria por imitarnos a nosotros?  ¡No!, sino una juventud que aprenda por sí misma a ser revolucionaria, una juventud que se convenza a sí misma, una juventud que desarrolle plenamente su pensamiento".

"Y a esta juventud hay que hablarle, a esta juventud hay que exhortarla, a esta juventud hay que educarla, hay que orientarla, hay que forjarla; hay que hacer de esta juventud lo que todos soñamos para el porvenir, hay que hacer de esta juventud lo que todos soñamos que habrá de ser el pueblo del mañana, las generaciones nuevas de la patria; hay que hacer de esta juventud lo que todos nosotros habríamos querido ser, lo que todos nosotros habríamos querido vivir con ustedes; hay que hacer de esta juventud, sencillamente, el porvenir".

"Y en esta juventud están puestas las esperanzas de la Revolución, en esta juventud están puestas las más legítimas esperanzas de nuestro pueblo, y en esta juventud están puestas también las más legítimas y las más humanas esperanzas de nosotros, los revolucionarios, de todos los revolucionarios".

 

"Nosotros hemos luchado y seguiremos luchando cada uno de nosotros, mientras tengamos un átomo de energía, pero la obra no es obra solo nuestra, la obra no podrá ser obra solo de esta generación; la Revolución tendrá que ser, sobre todo, obra de la generación que surge, de la juventud que crece, del pueblo que se prepara para el futuro".

"Es importante que nuestros jóvenes tengan presente que su obra, su ejemplo, no solo será útil a la Patria, sino que será útil también a todos los pueblos de América Latina”.

"(…) nosotros creemos en los jóvenes (...) creer en los jóvenes significa una actitud, creer en los jóvenes significa un pensamiento."

"A nosotros nos ha correspondido lidiar con toda la herencia que nos dejó el pasado. Pero, en cambio, confesamos que nosotros sentimos una emoción profunda; sentimos una compensación muy grande cuando empezamos a ver en ustedes los frutos de la Revolución que estamos haciendo, cuando empezamos a ver en esta muchedumbre de jóvenes al pueblo de mañana, cuando empezamos a ver en ustedes la imagen del porvenir, cuando empezamos a ver en ustedes la justeza de la obra de la Revolución".