“Nuestra colaboración con la hermana República de Angola en momentos difíciles ayudó a preservar la independencia, (…) les dio tiempo para organizar, para desarrollar sus propias fuerzas armadas y para contar hoy con un numeroso y aguerrido contingente de combatientes, un numeroso y aguerrido contingente de cuadros y una fuerza real que los hace capaces de cumplir dificilísimas misiones de combate en la lucha contra las bandas mercenarias y en la lucha contra los fascistas sudafricanos”.
“La lucha contra las tendencias negativas y la lucha contra los errores cometidos continuarán indefectiblemente, porque tenemos el deber sagrado de perfeccionar todo lo que hacemos, perfeccionar la Revolución; tenemos el deber sagrado de no estar satisfechos jamás, ni siquiera cuando creamos que estamos haciendo las cosas bien hechas, mucho menos vamos a estar satisfechos cuando sabemos que no están haciéndose todas las cosas lo bien hechas que tienen que hacerse”.
“Veo a la prensa jugando un papel importantísimo en la elevación de la moral y en la preservación de todos los valores sagrados de nuestro pueblo, en la denuncia, en el combate, en la lucha contra todas las cosas mal hechas [...] Quién puede educar más que la prensa”.
"El cumplimiento del Programa del Moncada exigió mucha lucha, muchos esfuerzos y muchos sacrificios; pero se cumplieron los requisitos para llevar adelante aquel programa, para cumplirlo y sobrecumplirlo."
"Creo que es difícil encontrar en la historia una página tan limpia en ese aspecto como las páginas de nuestra Revolución. Eso lo sabe todo nuestro pueblo. A algunos mentecatos o, a veces, hasta a gente de buena fe que preguntan, les digo: "Vayan por las calles y pregúntenles a los ciudadanos lo que pasa aquí; a los que combatieron en Girón y que actuaron allí, íntegros presentaron a los tribunales sin quitarles un pelo a casi 1 500 mercenarios, traidores vendidos al imperialismo yanki que se rindieron a nuestros combatientes." Y me pregunto qué otro país ha escrito página semejante en la historia de la lucha por la liberación y en la historia revolucionaria (…) No hay precedente en la historia del movimiento revolucionario de América Latina, de una conducta más intachable que la conducta de nuestro país."
"El país donde no ha habido jamás un desaparecido; el país donde no ha habido jamás un solo torturado, digan lo que digan infames y miserables agentes de la CIA. Porque, como he dicho en ocasiones el primero que no toleraría un caso de tortura es nuestro propio pueblo, y cuando por ahí se atreven a afirmar la canallesca calumnia de torturas en nuestras prisiones, lo que más nos indigna es el insulto a nuestro pueblo que ello conlleva, porque nuestro pueblo fue educado en la lucha revolucionaria y llevó a cabo la Revolución a base del respeto más absoluto a la dignidad humana y a la integridad del hombre. Por eso podemos decir que ni en la guerra, ni después de la guerra, jamás se dio el caso de un solo prisionero violentado físicamente."
"Luchar por nuestro desarrollo es, pues, luchar por la paz y por el bienestar de todos los pueblos del mundo. Por ello nuestra consigna debe ser luchar sin descanso por nuestras justas y nobles reivindicaciones."
"Entonces es una lucha para establecer la igualdad. Pero hemos avanzado extraordinariamente y desde el principio organizamos a las mujeres. No se hizo ninguna federación de hombres cubanos, porque no la necesitaban y bastante tenían con su hegemonismo milenario; hicimos la Federación de Mujeres Cubanas. Casi todas las mujeres de más de 14 años en nuestro país pertenecen a la Federación de Mujeres Cubanas. Y se han organizado y libran su batalla. No hacen huelgas; pudieran hacerlas, pero tendrían que hacer también huelgas contra ellas mismas, que tienen su parte de responsabilidad en el fenómeno de la discriminación. Pero, en fin, ellas solas no ganarían esa batalla, sin el apoyo de todas las organizaciones de masas, sin el apoyo del partido, sin el apoyo del Estado socialista."
“Quienes defendemos el socialismo como futuro para la humanidad, debemos estar en esta batalla que no es todavía la del socialismo, sino la de un mundo distinto librado de la miseria y la opresión, la de cientos de millones de hombres para los cuales es también indispensable convencer a los neocolonialistas de que les es imperativo cambiar, o derrotar su política mediante esta lucha de los pueblos”.
"Como parte de nuestra lucha por la paz perdurable, tenemos que asumir todos la defensa del Nuevo Orden Económico Internacional. Tal vez los neocolonizadores no sean capaces de comprenderlo todavía; pero si se cambiaran las bases de neocolonialismo, si se terminara la opresión económica de Asia, Africa, América Latina y el Caribe, el poder adquisitivo que surgiría en esos tres continentes le daría al capitalismo la posibilidad de prolongar su existencia por un mayor tiempo, en medio de condiciones que serían tal vez para ellos menos privilegiadas, pero también menos inseguras."
"Pero si ellos no comprenden de inmediato, nosotros, los que estamos aquí, no podemos cruzarnos de brazos. Representamos una fuerza que, a pesar de nuestras diferencias visibles, es a la vez convergente y poderosa. Todos defendemos una paz verdadera sin miseria ni retraso; todos condenamos el apartheid, repudiamos el intervencionismo contra los países independientes; todos aspiramos a cambiar lo que hoy existe para hacerlo mejor, más humano(…)"
"Digo que no ha cesado la lucha contra el enemigo, debemos estar muy alertas de eso; es fuerte. (...) el enemigo todavía quiere destruirnos, porque nos quiere destruir con armas ideológicas; debemos perfeccionar nuestra ideología, debemos perfeccionar nuestro mecanismo, debemos elevar nuestros valores. Yo creo que será la mejor forma de librar esa batalla contra la influencia ideológica, el tipo de guerra que libra hoy contra nosotros".