“[...] más inteligentes que las armas siempre serán los hombres, más inteligentes que las armas siempre serán los patriotas, más inteligentes que las armas siempre serán los revolucionarios [...]”.

“No puede haber patria si no es una patria para todos, como la quería Martí, porque Martí no empleó el concepto con sentido marxista, pero sí con un profundo sentido de justicia y de igualdad entre los hombres cuando hablaba de la patria de todos y para el bien de todos. ¿Qué significa el bien de todos? ¿Acaso el bien de los latifundistas, de los terratenientes, de los grandes ricos, de los grandes magnates y nada para el hombre humilde, el hombre del pueblo? ¿Cómo puede haber el bien de todos con discriminación de la mujer o la discriminación racial, con la explotación del hombre por el hombre? Pero esas ideas no estaban desarrolladas todavía, esa conciencia no estaba formada a fines del siglo pasado.”

"La patria hay que defenderla, la nación hay que defenderla, mucho trabajo y mucha sangre costó que no se la tragara el imperio. Y ahora, sin campo socialista; ahora, cuando ese imperio es hegemónico en el mundo, tenemos que demostrarle que hay un pueblo con suficiente decoro, suficiente dignidad, suficiente espíritu, suficiente conciencia y suficientes ideas revolucionarias como para poder ser tragado, como para poder ser rendido, como para poder ser puesto de rodillas".

“Los valores que defendemos son muy sagrados, son muy altos, son muy poderosos, son los valores de la patria, son los valores de la Revolución, son los valores del socialismo son los valores de la justicia, son los valores de la igualdad, son los valores de la dignidad y del honor del hombre. Esos valores tienen un peso tremendo”.

“Sé que para mucha gente del mundo nuestro país se ha convertido en una esperanza, nuestro país se ha convertido en un símbolo, pero eso nos obliga, eso multiplica nuestra responsabilidad, ya que tenemos el deber de trabajar bien, de optimizar nuestros esfuerzos, de trabajar con la inteligencia, de trabajar con el heroísmo, para que esa esperanza no se pierda, para que ese símbolo no se pierda”.

“(…) nuestro pueblo tiene temple, tiene valor, tiene heroísmo, es un pueblo combativo, un pueblo que tiene una cultura política, una cultura revolucionaria”.

“(…) los únicos milagros son los que salen de la dignidad del hombre, de la inteligencia del hombre, del honor del hombre, del trabajo del hombre—; lo que hay es una línea, una política, objetivos, estrategias, voluntad de luchar, necesidad de multiplicar el esfuerzo y de enfrentarnos a los problemas.”

“En septiembre de 1960 se crearon los Comités y en 1961 ya estaban creados todos a lo largo del año; en 1961 tuvimos Girón y en 1962 la Crisis de Octubre, hemos tenido unas cuantas cosas, situaciones que se han enfrentado todas con una gran valentía, con un gran heroísmo. Pero estos tiempos son más difíciles, mucho más difíciles, tenemos que estar conscientes de eso; se requiere un esfuerzo mayor, se requiere una valentía mayor, se requiere un heroísmo mayor, se requiere una inteligencia mayor, se requiere una organización más eficiente, se requiere una moral más alta, se requiere una lucha más tenaz, precisamente para preservar la patria, la Revolución y las conquistas del socialismo”.

“Pero estos tiempos son más difíciles, mucho más difíciles, tenemos que estar conscientes de eso; se requiere un esfuerzo mayor, se requiere una valentía mayor, se requiere un heroísmo mayor, se requiere una inteligencia mayor, se requiere una organización más eficiente, se requiere una moral más alta, se requiere una lucha más tenaz, precisamente para preservar la patria, la Revolución y las conquistas del socialismo”.

“La patria, hermanos y hermanas, es tarea de todos los que estén dispuestos a sacrificarse por ella. Es ara y no pedestal, como decía Martí: ara o altar donde depositar sin ruido ni alarma de lo mejor de cada cual en beneficio de una obra colectiva inaplazable, y no estrado o pedestal donde levantar una vana pretensión de acumular méritos dudosos y tardíos sobre la base de la intriga o la traición."

“Hay que ser implacables contra los que violen nuestros más sagrados principios. No se derramó la sangre de tantos para permitir tan miserable comportamiento en la hora más difícil de la patria. Dura es nuestra lucha, pero más duro debe ser el temple de acero de nuestras almas.”