"¡Hay que trabajar para hoy y para mañana, para esta generación y para las generaciones venideras! ¡Hay que sentar sobre bases firmes el futuro grandioso de la patria!".
"¡Nuestra generación y nuestro pueblo harán realidad los ideales de todas las generaciones anteriores, los ideales de nuestros mambises, cuyos sacrificios hasta hoy habían sido en balde, porque la patria que teníamos estaba muy lejos de ser la patria que ellos soñaron!".
"Después de este largo trecho que ha andado la república, nos imaginamos aquellos hombres que hace más de medio siglo concibieron para su patria grandes realizaciones, por las cuales ellos se decidieron a entregarlo todo. ¿Qué cruzaba por la mente de aquellos revolucionarios? ¡Cuántas esperanzas! ¡Cuántos sueños de felicidad para su país! Cuántas ilusiones, sin pensar quizás en lo lejos que estaban de realizarse todavía, porque la patria plenamente libre, la república absolutamente independiente y soberana, el pueblo dueño de sus propios destinos, fue un sueño de aquel día”.
“Si el oro pudiera más que el ideal, la patria estaría perdida, porque oro es lo que se les sobra a nuestros enemigos para comprar conciencia. Y sin embargo, ¡todo el oro de nuestros enemigos no alcanza para comprar la conciencia de un revolucionario!”
“Esas virtudes con las cuales nuestro pueblo puede afrontar resuelto cualquier situación, ese sentido patriótico, esa conciencia cívica, esa madurez política, esa inteligencia revolucionaria que abre las mentes de todos nuestros ciudadanos a las grandes verdades, que une a todo el pueblo, ese camino no lo abandonaremos. ”
“A todos nosotros, sin excepción, nos corresponde el papel de enseñar; a todos nosotros, sin excepción, nos corresponde el papel de maestros. La tarea más importante de todos nosotros es preparar el porvenir; nosotros somos, en esta hora de la patria, el puñado de semillas que se siembra en el surco de la Revolución para hacer el porvenir”.
"¡Y nosotros queremos que todos los niños sean felices! Para que los niños sean felices se ha luchado, para que los niños sean felices han tenido que dar su vida muchos patriotas, desde Martí, Maceo y todos los que han muerto".
“Si detrás de la patria soberana, si detrás de la bandera libre, si detrás de la Revolución redentora no hubiera un pueblo firme y heroico como este, la patria ni sería libre ni la bandera sería soberana, ni la Revolución marcharía adelante con la firmeza inquebrantable con que marcha”.
"(...) nosotros estamos seguros de que nuestro pueblo no será vencido, porque se juntan las dos condiciones indispensables de la victoria: el espíritu patriótico y revolucionario de nuestro pueblo y la solidaridad del campo socialista".
“La Revolución cultiva la dignidad en el pueblo, cultiva la conciencia revolucionaria en el pueblo, el sentido del deber, mas no el odio; pero en el cumplimiento del deber hacemos lo que debemos hacer, en el cumplimiento del deber adoptamos las medidas que sean necesarias tomar, y en el cumplimiento del deber debemos ser firmes y debemos ser inflexibles con nuestros enemigos. Pero principalmente nos guía el sentido del deber, y no un sentimiento de odio”.
“¡Es el patriotismo de una nación, la dignidad de una nación, el honor de una nación, la convicción de una nación que defiende lo suyo y que defiende su derecho!”
"Nosotros al enemigo ni lo subestimamos ni lo sobreestimamos. Sabemos cuáles son sus puntos débiles también, sus puntos débiles frente a nosotros, y sabemos —sobre todo— que en cualquier aventura contra nuestra patria habría un factor que ellos no miden, porque son incapaces de medirlo, sienten demasiado desprecio hacia las normas morales para medirlo: ¡Es el patriotismo de una nación, la dignidad de una nación, el honor de una nación, la convicción de una nación que defiende lo suyo y que defiende su derecho!"