“Veo la prensa como una fuerza, un instrumento formidable de la Revolución. La veo como Radio Rebelde, en la Sierra Maestra, porque estamos viviendo tiempos que no son más fáciles que los de la Sierra Maestra; estamos viviendo tiempos más complejos que los que vivimos en aquella época".

“(…) el país necesita la máxima calidad de nuestra prensa, el país necesita un trabajo óptimo de la prensa, si fuera posible alcanzar un trabajo óptimo”.

“Veo en la prensa una fuerza de enorme importancia, decisiva; es verdaderamente decisiva en esta lucha que estamos librando, en la cual nos estamos jugando todo. No solo nos estamos jugando nuestra obra, nos estamos jugando la obra de todas las generaciones que nos precedieron, y estamos defendiendo la herencia de los que vendrán después de nosotros. Hay que partir de ese enfoque”.

“Veo la prensa como una fuerza, un instrumento formidable de la Revolución. La veo como Radio Rebelde, en la Sierra Maestra, porque estamos viviendo tiempos que no son más fáciles que los de la Sierra Maestra; estamos viviendo tiempos más complejos que los que vivimos en aquella época”.

“Creo que la prensa (…) tiene la misión primordial de defender la Revolución. Defender la Revolución es defender el socialismo. Cuando hablamos de esta Revolución, no la puedo concebir separada del socialismo, son inseparables”.

"Planteada la lucha de ideas a nivel mundial, muchas veces no se tiene acceso a los medios de divulgación masiva controlados por las grandes transnacionales, o no se tiene acceso a las grandes cadenas de televisión o de información; pero siempre hay alguna forma de hacer llegar el mensaje al mundo, siempre hay alguna posibilidad, y mientras más se desarrollen las comunicaciones, ello es más posible".

“El hombre lo que necesitó siempre fue una gran causa. Nunca habrá hombre grande sin causa grande. Cuando hay una gran causa, mucha gente, mucha gente, casi todos pueden llegar a ser un gran escritor, un gran periodista, un gran comunicador. Nuestros periodistas tienen hoy esa gran causa, la tienen bien definida y la comprenden perfectamente bien”.

“(…) algo que deseamos para nuestros periodistas y que ojalá fuese posible para todos los periodistas de América Latina y para todos los periodistas del mundo: que nuestros periodistas se constituyan, con el transcurso del tiempo, en un contingente que pudiera calificarse como el mejor preparado del mundo. No voy a decir que los mejores del mundo, que es muy diferente a decir, como conjunto y como promedio, los periodistas con mayor preparación del mundo, para trabajar por el mundo y para el mundo, para librar una batalla universal”.

“Nosotros soñamos con otra libertad de prensa, en un país educado e informado, en un país que posea una cultura general integral y pueda comunicarse con el mundo”.

“Nosotros los poseemos y usamos tales medios para educar, para desarrollar los conocimientos de los ciudadanos. Esos instrumentos desempeñan un papel en la Revolución, han creado conciencia, conceptos, valores, y eso que no los hemos empleado de forma óptima. Sabemos, sin embargo, lo que pueden, y conocemos lo que puede lograr la sociedad en conocimientos, cultura, calidad de vida y paz con el empleo social de esos medios”.

“¿Van a hablar de “libertad de expresión” en países que tienen un 20 o un 30 por ciento de analfabetos totales, y un 50 por ciento de analfabetos funcionales? ¿Con qué criterio, con qué elementos incluso, opinan, y dónde opinan? Si cuando mucha gente culta e inteligente quiere publicar un artículo, no hay manera de que salga a la luz, lo ignoran, lo aplastan, lo desacreditan. Se han convertido esos grandes medios en instrumentos de manipulación.”

“Yo tengo la convicción plena, por la experiencia vivida, de que los valores pueden ser sembrados en el alma de los hombres, en la inteligencia y en el corazón de los seres humanos. Nosotros no andamos con hipocresías de ninguna índole al hablar de la ‘libertad’ de la prensa (…) Nosotros soñamos con otra libertad de prensa, en un país educado e informado, en un país que posea una cultura general integral y pueda comunicarse con el mundo. Porque quienes temen el pensamiento libre no educan a los pueblos, no les aportan, no tratan de que adquieran el máximo de cultura, de conocimientos históricos y políticos profundos, y aprecien las cosas por su valor en sí, y porque saquen conclusiones de sus propias cabezas”.