"La Reforma Agraria, como medida indispensable para la solución de nuestros problemas económicos y sociales, es ya una consigna de otros muchos pueblos de América Latina".
“Y así, la medida de la Reforma Agraria debe marchar parejo, con todas las demás medidas de la Revolución, en cada una de las cuales nos esmeraremos cada día más, los beneficios de cada una de las cuales se verán cada día más”.
“Sin reforma agraria, nuestro país no habría podido dar el primer paso hacia el desarrollo. Y, efectivamente, dimos ese paso: hicimos una reforma agraria”.
"La Ley de Reforma Agraria, significó para todos aquellos campesinos la desaparición de todo temor. Desde aquel momento todo campesino pudo sentirse seguro en su tierra, sin temor a ser desalojado".
"La Ley de Reforma Agraria selló el pacto de la alianza reaccionaria con el imperialismo, es decir, de los latifundistas y los imperialistas. Era también La ley que sellaba el pacto o la alianza de los obreros y los campesinos".
“(…) en la agricultura está la base de nuestro desarrollo, y tenemos muy buenas condiciones para el desarrollo de esa agricultura, entre otras la circunstancia de la forma en que se hizo la reforma agraria, y que permite la disponibilidad de grandes y magníficas extensiones de tierra para desarrollar grandes planes dentro de las mejores condiciones técnicas, incluso una buena organización de los pequeños agricultores, para incorporarlos a ellos también a esos planes de desarrollo de nuestra economía”
“La primera Ley de Reforma Agraria entregó a título gratuito la propiedad de la tierra a más de 100 000 pequeños arrendatarios, colonos, aparceros y precaristas que |a trabajaban personalmente, y puso en manos del Estado las grandes extensiones no parceladas que eran atendidas administrativamente por los terratenientes, pasando a ser explotadas por la nación como propiedad de todo el pueblo.”
"La Revolución, al proclamar la Reforma Agraria el 17 de mayo de 1959, liberó a la masa campesina y a la masa obrera de la explotación: 100 000 arrendatarios, aparceros y precaristas, se convirtieron en propietarios en virtud de esa ley; y en virtud de esa ley, los grandes latifundios extranjeros y nacionales estaban condenados a desaparecer."
“Cuando proclamamos la Ley de Reforma Agraria, Eisenhower decidió lo que había que hacer, […] En virtud de aquella decisión precipitada, nuestra cuota azucarera fue suprimida en diciembre de 1960, y más tarde redistribuida entre otros productores de esta y otras regiones del mundo como castigo. Nuestro país quedó bloqueado y aislado.
Lo peor fue la falta de escrúpulos y los métodos que exhibió el imperio para imponer su dominio sobre el mundo. Introdujeron virus en el país y liquidaron las mejores cañas; atacaron el café, atacaron la papa, atacaron también los porcinos. […] Los yanquis acabaron con las mejores, utilizando plagas. Más grave aún: introdujeron el virus del dengue hemorrágico, […] Si emplearon otros virus, no lo sabemos ―o no lo hicieron por temor a la vecindad con Cuba.”
“Cuando la Revolución en Cuba triunfa el Primero de Enero de 1959, casi 15 años después del estallido de las primeras armas nucleares, y proclama una Ley de Reforma Agraria basada en el principio de soberanía nacional, consagrado por la sangre de los millones de combatientes que murieron en aquella guerra, la respuesta de Estados Unidos fue un programa de hechos ilegales y atentados terroristas contra el pueblo cubano, suscritos por el propio presidente de Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower.”
"... la Revolución Cubana no disfrutó un minuto de paz. Apenas se decretó la Reforma Agraria, antes de cumplirse el quinto mes del triunfo revolucionario, los programas de sabotaje, incendios, obstrucciones y empleo de medios químicos dañinos se iniciaron contra el país. Estos llegaron a incluir plagas contra producciones vitales e incluso la salud humana."