“Conectarnos al conocimiento y participar en una verdadera globalización de la información que signifique compartir y no excluir, que acabe con la extendida práctica del robo de cerebros, es un imperativo estratégico para la supervivencia de nuestras identidades culturales de cara al próximo siglo”

“Igual que todos los pueblos del Tercer Mundo, Cuba es víctima del robo descarado de cerebros y fuerza de trabajo joven;  no se puede cooperar jamás con ese saqueo de nuestros recursos humanos”.